Tras la llegada de Machín, nueva remodelación profunda del plantel, al que pueden llegar otra vez más de diez fichajes

La portería y la delantera son los puestos prioritarios a reforzar este verano por el Sevilla FC, en el que muy pocos tienen asegurada la continuidad. Esta campaña hubo trece altas y la anterior con Sampaoli, catorce

Entrenador, portero (o porteros), centrales y delantero de referencia. Esas son las prioridades de la dirección deportiva del Sevilla FC que comanda Joaquín Caparrós de cara a la próxima temporada.

Pablo Machín será anunciado como nuevo técnico en cuanto el Sevilla FC acuerde con el Girona CF el pago del millón de euros por su cláusula de rescisión, seguramente este mismo lunes. El soriano, posiblemente, incorpore a Antonio Álvarez como segundo, por recomendación del club, y de inmediato se pondrá manos a la obra junto a Joaquín Caparrós, Paco Gallardo, Carlos Marchena -que de dirigir al Sevilla C han pasado a ser adjuntos al director del Área de Fútbol- y el resto de la secretaría técnica sevillista, que tiene una ardua tarea por delante para remodelar la plantilla y amoldarla a los gustos del nuevo entrenador, que habitualmente juega con tres centrales, dos carrileros, tres mediocampistas y dos puntas, uno de ellos de referencia (Stuani, 21 goles en Liga), con el que no cuenta actualmente el plantel, pues ni Muriel, Ben Yedder o el cedido Sandro dan ese perfil.

El primer puesto que deberá reforzar el Sevilla FC tras la llegada de Machín es la portería, pues ni Sergio Rico ni David Soria han acabado por convencer. Y los dos pueden salir, si es que llegan ofertas por ellos. Fernando Pacheco, portero del Alavés formado en la cantera merengue, es uno de los preferidos, aunque para sacarlo de Vitoria habrá que pagar en torno a 12 millones de euros (su cláusula ronda los 40). Otros porteros como Guaita, que queda libre en el Getafe, o el marroquí Bono, al que Machín ha tenido en el Girona e igualmente queda libre, también están entre los candidatos. Hace meses Óscar Arias intentó ir por Pau López, pero el catalán ya estaba comprometido con el Real Betis.

Para el sistema de juego que emplea Machín (3-5-2 o 5-3-2, según ataque o defienda) se necesitan centrales de garantías y el Sevilla actualmente cuenta con Kjaer, Carriço, Pareja y Lenglet, más Mercado, que también suele jugar de lateral. Para doblar el puesto hace falta al menos uno más y si sale Lenglet -lo quiere el Barça– harán falta al menos dos de garantías para pelear la titularidad, pues Carriço y Pareja jugaron muy poco este año y no sería extraño que alguno saliera, pese a tener aún contrato en vigor. En ese caso, podrían llegar hasta tres para tener el puesto bien cubierto.

La otra demarcación que urge reforzar al Sevilla FC, y en la que deberá invertir más dinero, es la de delantero, pues ninguno de los que hay en plantilla acaba de convencer: Ben Yedder acabó la Liga con 9 goles, Muriel con 7 y Sandro -tras disputar al final trece partidos, siete de titular- con ninguno. Sin un delantero de garantías difícilmente podrá el conjunto nervionense volver a pelear por quedar entre los cuatro primeros, así que deberá poner mucho tino en acertar con el que se traiga. Caparrós dijo durante su presentación que la secretaría técnica -hasta hace poco más de un mes comandada por Óscar Arias– ya tiene mucho trabajo adelantado y que será el entrenador quien elija el perfil de las piezas a traer. En el plantel sevillista no hay ningún delantero de referencia -que fije a las defensas, rematador y potente en el juego árero- como solía emplear Machín en el Girona, así que parece claro que deberá ir al menos a por uno, o alguno más si Sandro no sigue y se producen salidas.

De los tres cedidos en enero –Roque Mesa, Sandro y Layún– solo parece segura la continuidad del centrocampista canario. La de Nzonzi es toda una incógnita, como la de Arana -por el que se pagaron 11 millones en diciembre-, y cedidos como Geis o Carole es seguro que no seguirán. Con Correa dejó claro Caparrós que no cuenta y otros jugadores con contrato en vigor como Ganso, Pizarro, Nolito, Corchia o los mismos Ben Yedder y Muriel -por los que puede haber ofertas- no tienen nada clara su continuidad en estos momentos. Como viene siendo norma cada verano, desde hace ya bastantes años, la remodelación en el plantel sevillista será masiva, pues puede haber más de once bajas –Juan Muñoz y Borja Lasso vuelven tras cesión- y otras tantas altas, lo que da para hacer un equipo completamente nuevo. En la campaña 2017/18 fueron trece las incorporaciones (cuatro en enero) y el año anterior, con Sampaoli, catorce (tres en enero). Este año por ahí rondará también la cosa, casi seguro.

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