“Hay que evitar perder la pelota imprudentemente porque eso el Liverpool no te lo perdona”, advierte el técnico sevillista

Eduardo Berizzo compareció ante los medios en la sala de prensa del Ramón Sánchez-Pizjuán, como es habitual en la previa de los partidos de Liga de Campeones. El técnico analizó el partido señalando las claves y los peligros de un Liverpool ante el que perder la pelota en zona comprometida es pecado mortal.

En este sentido, preguntado por el choque de Anfield, indicó que “fue un partido de transiciones rápidas, que nos hizo sufrir con esa velocidad tras conquistar nuestras perdidas… Nos encontraban desarmados y eso es lo que hay que tener en cuenta mañana. Una de las claves es el uso de la pelota y la profundidad de nuestros ataques, tener una elaboración ajustada y precisa en lo que hagamos con el balón y que lo perdamos lo más arriba posible y terminemos nuestros ataques”.

El técnico, asimismo, no desveló si dará continuidad al once que sacó ante el Celta. Eso sí, señaló que en el entrenamiento de este lunes “equiparamos a todo el mundo y mañana decidiéremos, podríamos cambiar o continuar con la gente que lo hizo el sábado. Va a ser un partido de mucha exigencia, mucho desgaste y mucha presión para nosotros… Nuestro plan de partido tiene que ver mucho con presionarlos e incomodarlos y para eso se necesita gente con energía”


Más allá de esas palabras, se da por hecho que el del Liverpool será un partido para Ever Banega y Steven Nzonzi: “Jugadores como Steven o Ever son los reguladores del juego, si bien somos un equipo con mucha gente que corre hacia adelante, ellos son los reguladores del juego y mañana será importante elegir la velocidad, cuándo, y elegir la asociación, cuándo. Lo que hay que evitar es perderla imprudentemente porque eso el Liverpool no te lo perdona”.

“Tenemos que tener la serenidad de elegir un plan correcto y ejecutarlo con equilibrio”

Berizzo, por otro lado, recalcó que “tenemos una gran oportunidad de certificar nuestro primer objetivo, ante un gran rival, pero apoyados en nuestro público, en un campo donde nos hacemos muy fuertes. Los grandes partidos otorgan grandes confianzas, gran solidez anímica después, pero debemos ser inteligentes y no jugar un partido alocado… Ese tipo de partido no creo que nos convenga. Tenemos que tener la serenidad de elegir un plan correcto y ejecutarlo con equilibrio”.

Finalmente, cuestionado por el enorme momento de forma de Mohamed Salah, apuntó que “es un futbolista muy rápido, muy vertical, en una poción que aprovecha cuando hay ausencia en el centro del campo cuando baja Firmino, un poco lo que hizo Iago este fin de semana… Salah es muy vertical, muy, muy veloz y cuando arma su juego hacia adelante se vuelve muy peligroso… El cuidado no solo es para él, sino en la línea defensiva, en estar escalonados, y anteriormente en usar el balón y perderlo lejos de los lugares donde el Liverpool pueda robarlo y salir hacia adelante”.