MAS MADERA

Luis Rubiales ha dejado en evidencia al presidente del Sevilla, al que acusa de decir en privado unas cosas y manifestar luego en público otras “por miedo a parte de su afición”, en relación al tema de las fechas de la Supercopa.

El presidente de la RFEF, incluso, le reta a que muestre los mensaje de whatsapp que se cruzaron y da por seguro que el Sevilla FC va a jugar también el 4 de agosto un amistoso -contra el Arsenal en Estocolmo- como hará el Barcelona en San Francisco, aunque Castro dijera ayer “que ese partido lo hemos anulado”, pese a que las entradas llevan días a la venta, pues el que anularon fue otro.

El Sevilla FC publicó anoche una dura nota contra la RFEF por el asunto de la Supercopa, pero, según Rubiales, no contó toda la verdad de lo sucedido y acto seguido el presidente de la RFEF pilló a Castro con el carrito de los helados, como coloquialmente se dice, en varias intervenciones radiofónicas que dejaron al presidente sevillista en una delicadísima situación ante su propia afición, a la que según este habría mentido.

Rubiales acusa a Castro de haber dado su consentimiento a jugar a partido único la Supercopa en Tánger a cambio de una compensación económica próxima al millón de euros (y 6.000 entradas), pese a que en la nota pública dijera lo contrario, y le apremia, incluso, a utilizar ese dinero en financiar el viaje de los aficionados sevillistas afectados.


El presidente de la RFEF retó a Castro a que mostrarse los wathsapp que corroboran sus manifestaciones (algo parecido a lo que decía Castro de Vitolo hace justo un año) y el presidente sevillista replicó que no tiene miedo a que se muestren, por lo que le está faltando tiempo para hacerlo.

A José Castro, tras los durísimos cruces de declaraciones de ayer y las graves acusaciones recibidas, le quedan tres salidas:

A) Querellarse contra Rubiales por injurias (lo acusa de mentiroso y cobarde)

B) Presentar su dimisión como presidente del Sevilla FC por haber engañado a sus aficionados

C) No hacer nada

Apuesten por la tercera.