Manuel Castaño y Béticos por el Villamarín tienen la llave de que se pueda aprobar la ampliación de capital en la trascendente junta de accionistas del Real Betis del 23 de noviembre

Desde el consejo y los medios oficiales del Real Betis siguen haciendo llamamientos a los accionistas para recordar la importancia de la asistencia a la junta del próximo 23 de noviembre, donde, entre otros asuntos, debe aprobarse el acuerdo alcanzado con Lopera y Oliver para el reparto del 51% de las acciones del club (todos los detalles en este enlace).

La puesta a disposición de los béticos del tramo ‘barato’ de acciones a 120 euros -un total de 36.869- solo podrá llevarse a cabo tras la próxima junta si a la misma acude un quórum mínimo del 25% del capital social, ya que esa venta debe realizarse bajo la fórmula de una ampliación de capital y ese es uno de los requisitos fijados en los estatutos del club, que tampoco podrán ser modificados si no concurre al menos el 25% del accionariado.

Hay que tener en cuenta que el 51% de las acciones están actualmente en autocartera y no cuentan para cubrir ese porcentaje de asistencia, que en las últimas juntas estuvo en torno al 30%, contando con la presencia de Manuel Castaño (4,2%) y Béticos por el Villamarín, que solo con las acciones de Hugo Galera, Juan Salas Tirado y la familia Romero aglutinan cerca de otro 4%.


Castaño y Béticos por el Villamarín -que ha mostrado reiteradamente su rechazo a este proceso- tendrán, por tanto, la llaves del quórum a no ser que los pequeños accionistas béticos -junto a Haro, Catalán y todos quienes les respaldan, entre los que estará seguramente PNB, que el día 16 decidirá el sentido de su voto- acudan de forma masiva, superando la asistencia de anteriores juntas.

Solo se podrían vender acciones de las caras si no hay quórum

Si no se reúne el 25% en segunda convocatoria, la junta de accionistas podrá celebrarse el 23N y aprobarse las cuentas de la temporada pasada y los presupuestos de la próxima, incluso podrá refrendarse el pacto del 27 de julio con Lopera y Oliver, pero no los cambios estatuarios ni la ampliación de capital para permitir la venta de las 36.869 acciones a 120 euros.

Las acciones que sí podrían ponerse a la venta en ese caso son las del tramo caro (23.969 a 476,69), ya que esas no están afectadas por la ampliación de capital. Una vez suscritas parte de esas acciones ya sería más factible alcanzar el quórum en una nueva junta que habría que convocar para finales de enero o febrero de 2018 y dar el visto bueno a la ampliación de capital, en la que se pide a los grandes accionistas que renuncien a su derecho de suscripción preferente para que puedan acceder a ellas el máximo número de béticos.

El Real Betis ha comunicado que, aparte de los accionistas, tendrán derecho a suscribir acciones todos los abonados del equipo de fútbol, baloncesto, equipo femenino o de fútbol sala, en cualquier modalidad de abonado, incluidos los abonos bonificados, los Béticos por el Mundo, juveniles, infantiles e incluso los socios Palmerín.