El del Fontanal había aceptado una condena de seis meses de prisión, pero al no suscribir Béticos por el Villamarín el pacto el juez no pudo dar conformidad al acuerdo y ha dictado una sentencia finalmente absolutoria

Manuel Ruiz de Lopera ha sido absuelto por la Audiencia de Sevilla de los delitos de administración desleal y apropiación indebida de los que le acusaba la Fiscalía y la agrupación Béticos por el Villamarín que lidera Hugo Galera, el ex presidente que le dio entrada en el club antes de 1992 y quien inició hace más de una década la larga batalla judicial contra él.


El del Fontanal ya había sido condenado antes como culpable por llevar al Betis a concurso de acreedores a ocho años de inhabilitación y por no pagar el 31,38% de las acciones del club que manejaba desde 1992. Él mismo asumió la culpabilidad en este proceso penal y, tras el pacto del pasado mes de julio, estaba dispuesto a aceptar una pena de seis meses de cárcel, sustituida por multa de 3.600 euros, tal y como pedía finalmente la Fiscalía, pero al no sumarse BxV al acuerdo, el juez, que hubiera dado conformidad al mismo de haberlo suscrito todas las partes, ha dictado sentencia y esta ha sido absolutoria.

El Real Betis, a cuyo consejo de administración los accionistas avalaron de forma mayoritaria para firmar el pacto, la Liga de Juristas Béticos y la agrupación Por Nuestro Betis, retiraron en septiembre las acusaciones contra Lopera tras darse por resarcidos con el acuerdo extrajudicial que firmaron en julio, mediante el cual Lopera y Oliver desaparecían del panorama accionarial del club y la mayoría que estos manejaban pasaba a manos del propio Betis por poco más de 15 millones de euros, una cantidad irrisoria por la valoración que tiene hoy la entidad.  La Fiscalía, tras ese pacto, rebajó su petición de pena a Lopera de tres años de prisión a seis meses -condena que este asumía ante el juez si todas las partes suscribían el acuerdo-, sustituibles por multa de 3.600 euros, mientras que BxV insistía en pedir 14 años de cárcel y una indemnización que bajaba de 26 a 6 millones de euros. La plataforma de Galera ha sido finalmente la gran perdedora, pues Lopera ha sido absuelto cuando él mismo aceptaba su culpabilidad y BxV ha sido condenada a pagar parte de las costas del juicio.

Galera ya tumbó el acuerdo en 2015 por 1,7 millones

Ángel Haro y José Miguel López Catalán apoyaron sin dudarlo la firma de ese pacto, cuyo impulsor fue desde el primer día Adolfo Cuéllar, presidente de la Liga de Juristas Béticos, quien, junto al ex presidente Juan Carlos Ollero, antes de la histórica junta del 23 de septiembre  de 2015, estuvo a punto de alcanzar otro acuerdo extrajudicial a cambio de 1,7 millones  de euros por el 19,54% de las acciones, mientras que el 31,38% restante lo entregaba Lopera como contrapartida de la indemnización que pudiera caerle por la culpabilidad del concurso, que podía ascender a 30 millones de euros y al final quedó en nada pese a que Lopera fue declarado culpable e inhabilitado durante ocho años.

Hugo Galera y Béticos por el Villamarín abortaron ese pacto en 2015 -en el que se ignoraba a Luis Oliver– y también mostraron su rechazo al último, seguros de que la justicia les iba a dar la razón, lo que finalmente no ha ocurrido, de ahí que adquiera especial relevancia el acuerdo alcanzado el pasado mes de julio y el anterior suscrito por el propio Betis -e impulsado por Ángel Haro y José Miguel López Catalán– con Luis Oliver, que a la postre posibilitó la firma del segundo, también avalado por la agrupación de pequeños accionistas Por Nuestro Betis, presidida por Pepe Tirado, otro personaje que ha tenido un papel muy importante en todo este proceso.

Lopera no tiene un pelo de tonto y si entregó el control del Betis fue porque no veía nada claro el resultado del proceso penal. Llegó incluso a aceptar su culpabilidad a cambio de una rebaja en la petición de pena, pero al no firmar Galera el acuerdo, el juez ha tenido que dictar sentencia y tras los débiles argumentos jurídicos esgrimidos por el abogado de BxV, Aurelio Ruiz Piña, esta ha sido absolutoria. El tiro, como quien dice, le ha salido por la culata: Lopera aceptó su culpabilidad y el empeño de Galera en pedir una condena superior ha posibilitado finalmente su absolución. Las cosas de la justicia, muchas veces difíciles de entender.