Ángel Haro y José Miguel López Catalán, con algo menos de un 10% del capital social, pasan a ser los principales accionistas del club, seguidos por Hugo Galera, Manuel Castaño, Joaquín Caro Ledesma y Joaquín Sánchez. Los pequeños accionistas controlan el 55%

Este martes ha quedado completado el proceso de venta del 51,78% de las acciones del Real Betis Balompié SAD que fueron adquiridas por el club a Manuel Ruiz de Lopera y Luis Oliver y han pasado a manos de 5.733 nuevos accionistas béticos, elevando a 13.349 el número total de propietarios de títulos del Real Betis.

Según ha informado el propio club, “el 55% de las acciones de la entidad están en manos de béticos con menos del 1% de los títulos, mientras que el 45% restante es propiedad de aficionados con más del 1% de las acciones”.

“El consejo de administración considera que este proceso de distribución de las acciones se ha cerrado con un rotundo éxito, especialmente por el elevado número de béticos que se han sumado a su cuerpo de accionistas. El objetivo marcado hace años de la atomización de la propiedad del Real Betis Balompié se ha logrado con creces, abriendo una nueva etapa de estabilidad y crecimiento para nuestro Club”, ha informado el Real Betis en una nota pública.


Aunque el porcentaje exacto de las acciones no ha sido dado a conocer, según las informaciones que hemos podido recabar, Ángel Haro y José Miguel López Catalán pasan a ser los máximos accionistas de la entidad, con aproximadamente un 9,5% del capital social cada uno. Les siguen la familia del ex presidente Hugo Galera, que pasa a controlar algo más de un 7%, y Manuel Castaño, que junto a sus hijos controla también un paquete superior al 7%.

El quinto accionista de referencia ha pasado a ser el empresario Joaquín Caro Ledesma, que ha adquirido algo más de un 3,5% de acciones de las caras, mientras que el futbolista Joaquín Sánchez se hizo con un 2% (1,1 millones de euros) en el primer tramo de venta de estas. La familia de Juan Salas Tirado -padre de Rafael Salas– también ha aumentado su porcentaje, en torno a un 2%, y algo menos, pero por enima del 1%, controla la familia del ex vicepresidente Manuel Romero Álvarez, ya fallecido, abuelo de Adrián Fernández Romero.

Lorenzo Serra Ferrer también se ha hecho con un 1% de acciones de las caras, mientras que el consejero Ozgur Unay posee un 1,2%, y Carlos Herrera, Marilo Montero, los hermanos Marín y José María Gallego han adquirido también paquetes significativos que no llegan al 1%, cifra que tampoco alcanza Manuel Ruiz de Lopera, que se ha quedado con alrededor de un 0,8%

El 55% del capital social está muy atomizado entre más de 13.300 pequeños accionistas que, a la postre, serán quienes tengan la potestad de decantar en un sentido u otro las votaciones en las próximas juntas de accionistas, en las que, gracias a la última modificación estatuaria aprobada el pasado mes de diciembre, podrán votar por vía telemática todos aquellos que posean una sola acción.

Del total del capital social del club, apenas queda hoy en día en torno a un 5% de acciones que no están debidamente registradas en el Libro de Accionistas, y principalmente corresponden a los herederos de aquellas personas fallecidas que suscribieron títulos en 1992 y no las han actualizado. En la última junta de accionistas estuvo presente un 85% del accionariado, teniendo en cuenta que un 31,38% tenían suspendidos sus derechos políticos, que hoy ya pueden ejercer todos aquellos que las han suscrito, a 120 euros la acción. El 10% restante no acudió a la junta, aunque a partir de ahora podrán votar por vía telemática.