El Real Betis ha tenido momentos sobresalientes y otros en los que ha naufragado. Si mejora su balance defensivo puede dar mucho que hablar

Cuando el lunes 20N juegue el Real Betis en Ipurua se cumplirán justo tres meses del debut liguero en el Camp Nou, un debut que levantó no pocas dudas por el pobre juego desplegado por los de Quique Setién, que fue el primer crítico y decepcionado por el nivel que ofrecieron los suyos en el coliseo azulgrana ese día.

Las dudas se empezaron a despejar pronto gracias al buen rendimiento del equipo en el remozado Villamarín y al sonado triunfo en el Bernabéu, al que siguió una convincente goleada ante el Levante (4-0) y un espectacular 4-4 en Anoeta que puso de manifiesto las grandes virtudes y defectos del proyecto de Serra y Setién, que volvieron a quedar en evidencia en el 3-6 de la jornada posterior ante el Valencia. Un punto sumado pese a marcar siete goles en dos partidos (y encajar diez).


Los jugadores béticos posan junto a la mascota y un grupo de niños antes del partido contra el Getafe / LaLiga

El entrenador no ha engañado a nadie. Vino con sus ideas y poco ha tardado en convencer a la mayoría de que su sistema de juego también puede dar resultado en un equipo como el Betis y no es exclusivo de plantillas como la del Barça o el City, hechas a golpes de talonario.

El juego de los verdiblancos este año transmite, aunque hay que tener el cuerpo preparado para sensaciones fuertes. En la última cita, el recién ascendido Getafe le dio un repaso durante la primera hora de partido y tras estar muy cerca de anotar varias veces el 0-3 al final casi se va de vacío.

Los verdiblancos acabaron jugando con Adán y solo dos defensas natos, Barragán y Mandi, Javi García haciendo las veces de central, Guardado en el lateral zurdo, Fabián de pivote, Tello, Boudebouz y Joaquín en la media punta, y Sanabria y Sergio León arriba.

Un equipo superofensivo que pronto conectó con la grada tras reducir distancias Sanabria y en veinte minutos logró empatar un choque que se había puesto muy cuesta arriba y cualquiera sabe cómo hubiera acabado si Mateu Lahoz decide descontar solo la mitad del tiempo que se había perdido, como hacen en la Premier, pues estaba el Betis lanzado en el tramo final del partido y el Getafe llevaba tiempo pidiendo la hora.

El bajón es evidente y no parece ser físico

De todos modos el partido con el Getafe puso en evidencia que el Real Betis ha sufrido un bajón de juego y resultados, pues en los cuatro últimos partidos ha sumado cuatro puntos y en los cuatro previos se anotó diez, seguramente porque los jugó mejor, aunque si el Dépor hubiera estado más fino en varias contras muy claras que tuvo cuando perdió en el Villamarín o el Madrid más certero en alguna de las múltiples oportunidades que creó en el Bernabéu igual estábamos hablando de otra cosa. Lo mismo que si el zurdazo de Fabián en Cornellá o el cabezazo de Amat al Getafe, en ambos casos con 0-0, no los escupe el larguero.

Datos en mano no podría hablarse de bajón físico porque el Betis es el equipo de la Liga que más goles anota en los 15’ finales de los partidos (lleva un balance de 9-4 a partir del minuto 75’) y en los cuatro últimos choques esa tónica se mantiene, pues le hizo tres goles al Valencia (Cambpell 79’, Sanabria 80’ y Tello 84’) -los che anotaron luego dos-, otro al Alavés (Alexis en propia meta 75’ al intentar despejar un centro de Tello) y otro al Getafe (Boudebouz 87’, antes había marcado Sanabria en el 68’) para remontar un 0-2 adverso de la primera mitad.

Cinco de estos siete goles, eso sí, fueron anotados por jugadores que salieron del banquillo (obra de Campbell, Tello, Sanabria -dos- y Boudebouz), a los que hay que sumar una asistencia de Campbell (a Sanabria frente al Valencia), y otra de Tello (el autogol de Alexis), que también fue quien dio los pases previos a Sanabria y Boudebouz para que anotaran el viernes ante el Getafe los goles postreros con sendos remates desde fuera del área.

De marcar primer a encajar primero

El Betis, tras ir a remolque en el marcador en las dos primeras jornadas (ante Barcelona 2-0 y Celta, al que remontó para ganar 2-1), logró anotar el primer gol en los cinco siguientes partidos (en Villarreal, pese a que acabó perdiendo 3-1, ante el Dépor 2-1, Real Madrid 0-1, Levante 4-0 y Real Sociedad 4-4), lo que sin duda es de gran ayuda para imponer tu estilo de juego.

En los cuatro últimos, sin embargo, ha ido a remolque en tres de ellos: el Valencia llegó a ponerse 0-4 (al final 3-6), en Cornellá perdió 1-0 y ante el Getafe tuvo que remontar un 0-2 adverso para empatar en los últimos minutos. Solo volvió a marcar primero en el choque ante el Alavés, que a la postre ganó con bastantes apuros pese al 2-0 final.

Los suplentes cogen el testigo de los titulares

En las siete primeras jornadas de Liga -hasta el 4-4 con la Real– los jugadores titulares del Real Betis fueron los autores de 13 de los 14 goles anotados y de las 12 asistencias, pues solo Sergió León anotó el 3-4 en Anoeta saliendo desde el banquillo.

En las cuatro últimas jornadas solo uno de los siete goles marcados -el primero de Sanabria al Alavés- fue logrado por un jugador que era titular: los otros cinco fueron obra de los suplentes y uno en propia meta de Alexis Ruano.

Guardado, Joaquín y Sergio León, claves en las primeras jornadas con sus asistencias (8) y sus goles (7), no han dado ni una en los cuatro últimos partidos, y otros jugadores como Tello o Boudebouz vienen pidiendo paso, por lo que Setién -que espera recupera a Durmisi y Feddal para el próximo partido- debe hilar fino y resetear al equipo, pues ahora vienen tres partidos ante Eibar, Girona y Las Palmas que pueden relanzarle en la lucha por los puestos europeos o sumirle en la mediocridad mostrada en el último tramo liguero, pues hubo fases de los partidos ante Valencia y Getafe realmente desconcertantes.

Si hubiera que poner nota a lo mostrado hasta la fecha en el primer trimestre, el plantel bético y su entrenador merecen un aprobado alto, pues hizo algunas cosas sobresalientes junto a otras merecedoras del suspenso. El equipo apunta maneras y si es capaz de mejorar su balance defensivo puede dar mucho que hablar esta misma temporada.