Ryad Boudebouz, durante un entrenamiento con el plantel bético / RBB

El franco argelino volvió a jugar el sábado tras someterse durante un mes a otra puesta a punto y dejó detalles de la gran calidad que atesora

Ryad Boudebouz, que el sábado volvió a gozar de minutos en la victoria ante el Alavés, tendrá la oportunidad de debutar este martes como titular con la elástica verdiblanca con motivo del partido de ida de los 1/16 de final de la Copa del Rey que el Real Betis disputará ante el Cádiz CF en el Ramón de Carranza.


Boudebouz, que en julio sufrió un fuerte esguince de rodilla mientras aún militaba en el Montpellier, disputó sus primeros minutos como bético en el partido de la cuarta jornada (16 de septiembre) ante el Dépor y cuatro días después gozó de media hora en el Santiago Bernabéu, donde estuvo bastante desafortunado, pese a que el equipo acabó ganando.

Boudebouz notó que algo no funcionaba y decidió someterse a una nueva puesta a punto, tras la que reparaeció este sábado, dejando detalles de gran calidad, como un pase de espuela Fabián en la frontal del área que levantó murmullos de admiración en los graderíos.

A Boudebouz, por la enorme calidad que atesora, ya le han puesto en el vestuario un mote que ni pintado: Gitanillo de Triana. El franco-argelino es un artista con el balón en los pies y los técnicos y aficionados béticos tienen depositadas muchas esperanzas en que su fútbol pronto empiece a brillar y se integre perfectamente en el equipo.

Todo apunta a que Boudebouz será titular este martes en el Ramón de Carranza (21.30h), donde Setién puede presentar un once completamente nuevo y de garantías, pues los que no fueron titulares del primer plantel ante el Alavés son estos nueve: Dani Giménez, Rafa Navarro, Feddal, Boudebouz, Fabián, Narváez, Nahuel, Sergio León y Tello. A ellos se sumará seguramente Redru -que este fin de semana no ha ido convocado con el primer equipo ni con el filial- y algún compañero del Betis Deportivo, y repetirán uno o dos de los que fueron titulares el sábado, como puede ser el caso de Jordi Amat.