Estudiantes era el peor equipo de la ACB en tiros de tres y le clavó 14 triples a los béticos, con un McGrath de nuevo horrible en la dirección del juego (81-90)

La llegada de Óscar Quintana no ha cambiado la dinámica de derrotas del Real Betis Energía Plus, que ante Estudiantes ha sumado la séptima consecutiva (81-90) y se descuelga peligrosamente en la cola de la clasificación, pues ya queda a dos victorias de los equipos que están fuera de la zona de descenso tras ganar hoy de nuevo Joventut de forma milagrosa, tras dos prórrogas, a MoraBanc Andorra (103-101), que junto a los badaloneses, Delteco GBC y un sorprendente Baskonia -que hoy visita a Unicaja– forman el grupo de equipos con dos triunfos a los que deben intentar coger los béticos, que ahora visitan a MoraBanc Andorra y luego han de recibir en San Pablo al Real Madrid.

El Real Betis Energía Plus volvió a mostrar los mismos defectos de jornadas anteriores, aunque durante la primera parte brindara, por momentos, sus mejores minutos de juego, coincidiendo con la presencia de Franch en la dirección de juego, pues Donnie McGrath -uno de los que más cobra del plantel- volvió a firmar otro partido horrible: 0 puntos y una sola asistencia, pese a lo cual los béticos, con un Anosike especialmente inspirado bajo los aros y buenos minutos de Golubovic, se fueron al descanso ganando 41-38, una ventaja que pudo ser superior si no fallan la última posesión con 41-36 ni permiten el contragolpe fácil de los estudiantiles.

Óscar Quintana da instrucciones a sus jugadores durante un tiempo muerto / Lince

Los madrileños llegaron a Sevilla con el peor porcentajes de tiros de tres (24,52%) de la Liga Endesa, y así lo mantuvieron en la primera parte (4 de 16), pero en la segunda, cuando los marcajes locales bajaron de intensidad, acribillaron desde el perímetro (10 de 15 en tiros de tres) y aprovecharon la cuarta personal de Kelly (con 55-51 a falta de 3:56”) para endosar un parcial de 3-14 que Quintana fue incapaz de frenar desde el banquillo. Bongou Colo (0/4) y Schlib (0/2) trataron de dar réplica a los triples rivales, pero sus lanzamientos precipitados fueron escupidos de forma reiterada por el aro, así que al final del tercer cuarto el marcador señalaba un preocupante 58-65 tras un contundente 17-27 en este parcial.


El ex cajista Caner Medley (22 puntos), Sylven Landesberg (28, de ellos 26 tras el descanso) y Omar Cook (12 y 4/4 en triples) se mostraron infalibles desde el perímetro y de nada sirvió que Anosike, Gulobic y Colo dominaran el rebote, pues a cada canasta de dos replicaban los madrileños clavándola de tres, lo que acabó con las opciones béticas de tratar de darle la vuelta al partido (74-82 a falta de 2:47), que acabó con una nueva decepción y gritos de ¡directiva dimisión!

El cartucho del entrenador ya se ha gastado. El equipo necesita un base que aporte –McGrath no está dando la talla– y un pívot poderoso y anotador, pues tras cortar a Samardo Samuels en pretemporada el juego interior ha perdido al que iba a ser su referente, pese a que hoy Anosike y Golubovic -junto a Kelly– fueron de los mejores, y eso que el montenegrino apenas estuvo seis minutos sobre la cancha. Aún quedan 23 partidos y tiempo de sobra para reaccionar, pero el próximo en Andorra ya adquiere tintes dramáticos de ser toda una final para este Real Betis Energía Plus que suma derrotas, una tras otra, pese a contar con una pléyade de jugadores curtidos en mil batallas que siguen sin funcionar como un equipo.