La mayoría de los fichajes del pasado verano están ofreciendo un flojo rendimiento y Berizzo no está sacando todo el jugo al plantel

El Sevilla FC ha tenido un irregular comienzo de temporada, que arrancó sumando un buen puñado de puntos pese a mostrar un juego discreto (cinco victorias y tres empates en los ocho primeros partidos oficiales del curso) y ha ido decreciendo conforme ha subido el nivel de los rivales que ha tenido enfrente, perdiendo cinco de los diez últimos partidos (Atlético, Athletic, Spartak, Valencia y Barcelona) y ganando otros cinco a Maribor, Málaga, Cartagena, Leganés y Spartak.

Óscar Arias acudió este lunes a observar el entrenamiento / Lince

La aportación de los nueve fichajes del pasado verano, más el ascenso al primer equipo de Borja Lasso, no está respondiendo a las expectativas de quienes creían que por realizar “la mayor inversión en fichajes de la historia” se iba a mejorar el potencial del plantel que había el curso anterior, del que salieron futbolistas de mucho peso como Vitolo, Iborra, Mariano, Jovetic o Rami, y los cedidos Nasri, Vietto o Kranevitter que dejaron algunas pinceladas, pocas ciertamente, de su calidad.

Las diez nuevas incorporaciones al primer plantel sevillista apenas han completado 70 titularidades en los 18 partidos oficiales disputados (un 35% del total) y suman 8 de los 24 goles conseguidos por el equipo, un 33%, pues en Liga lleva dos goles Muriel -el fichaje más caro de la historia, por el que se han invertido cerca de 23 millones de euros- y uno Nolito, Navas, Banega y Pizarro, mientras en la Champions lleva uno Kjaer y otro Banega.


De los nueve fichajes solo Jesús Navas, Pizarro y Kjaer han sido titulares en once partidos –Banega en diez- de los dieciocho disputados por el Sevilla FC, y ninguno de ellos ha ofrecido un rendimiento convincente, en especial Navas, lejísimos del que llegó a ser. Kjaer tiene cualidades pero ya ha cometido varias desaplicaciones de bulto, Pizarro parece que empieza a complementarse con N’Zonzi tras algunos partidos grises y Banega también está muy lejos de lo que sus mentores esperaban. Nolito y Muriel solo llevan tres goles pese que se invirtieron más de 30 millones de euros en sus fichajes, Corchia no ha mejorado a Mariano y Geis, Carole y Borja Lasso están teniendo una participación testimonial.

Todos estos futbolistas pueden y deben elevar su nivel, así como el que vienen ofreciendo otras piezas clave como N’Zonzi, Escudero, Franco Vázquez o los mismos Sarabia y Correa, lejos de las prestaciones que dieron el año anterior, en especial los tres primeros. Ganso juega muy poco pero cumple cuando lo hace, generalmente ante rivales inferiores, al igual que Krohn-Dehli, o los porteros, Sergio Rico y David Soria, sin alardes, mientras que Lenglet y Mercado sí están dando su nivel, Walter Montoya ha desaparecido de las convocatorias y Carriço y Pareja han vuelto a caer lesionados de consideración, como era de prever por sus antecedentes.

La planificación veraniega de Óscar Arias da la impresión que era manifiestamente mejorable, pese a la gran inversión realizada, pues este Sevilla, hoy por hoy, se muestra con menos potencial que el del pasado curso. En la pelea por la Champions tiene al Valencia ya a ocho puntos y está a cuatro del Atlético, que en enero se reforzará con Diego Costa y Vitolo.

Mucho tendrá que cambiar el panorama para que el objetivo trazado -la cuarta plaza- se pueda cumplir esta temporada. Las sensaciones, de momento, no acompañan, aunque los números no son malos y la mayoría de futbolistas está rindiendo por debajo de su nivel, lo que no dice nada bueno del entrenador, Eduardo Berizzo, obligado a subir el de todos.