Muchos equipos ya tienen muy avanzada la planificación: el Villarreal lleva 60 millones invertidos, Atlético y Valencia han cerrado fichajes importantes, el Athletic ha anunciado ya tres incorporaciones, el Getafe seis, el Real Betis tiene a tres atados…

La primera plantilla del Sevilla FC se reincorpora al trabajo el próximo 3 de julio, en apenas nueve días, y el Área de Fútbol que dirige Joaquín Caparrós aún no ha logrado cerrar un solo fichaje, pese a que se presume que serán numerosos los cambios que habrá en el plantel la próxima temporada.

La intranquilidad entre los aficionados es patente, pues el Sevilla FC es el primer equipo del fútbol español que deberá empezar a competir la próxima campaña -el 26 de julio tiene la ida de la Q2 de la Liga Europa– y es uno de los más retrasados en cuanto a la incorporación de nuevos futbolistas, lo que no ha sido óbice para que Carlos Marchena, adjunto a Caparrós, se haya marchado con permiso del club al Mundial de Rusia para ser ayudante de Fernando Hierro, pues en Sevilla el trabajo ya estaba “muy avanzado”.


Hasta el momento, el único movimiento hecho por el Sevilla FC ha sido el traspaso de Guido Pizarro al Tigres mexicano por 8,4 millones de euros, algo menos de los 8,7 que costó el verano anterior. La cláusula de Miguel Layún no se ejecutó a finales de mayo -ahora es más cara y no le van a faltar pretendientes tras su buen Mundial- y tampoco la de Roque Mesa, aunque con este hay negociaciones con el Swansea para hacerla efectiva, si bien aún no se ha concretado.

Sandro, Geis y Carole, otros futbolistas que estaban cedidos la pasada campaña, tampoco parece que vayan a seguir, mientras que la continuidad de piezas clave como Banega, Nzonzi, Lenglet o el mismo Sergio Rico no está nada clara.

Joaquín Caparrós dijo hace días que hay bastantes opciones muy “masticadas”, pero de todos los nombres que han sonado últimamente ninguno parece cerca de firmar, si acaso Roque Mesa, por el que solo hay que ejercer la opción de compra: los nombres de Lejeune, Diop, Krychowiak, Musacchio, Mikel Merino, Pacheco, Areola, Kalinic o Batshuayi, por el que ya se interesó el club nervionense en enero y por el que ahora pide el Chelsea 80 millones, han sonado bastante últimamente, pero sus fichajes están casi todos bastante complicados.

De ahí que Caparrós haya repetido con insistencia que el Sevilla FC posee una excelente plantilla y que el “noventa por ciento de la misma le sirve a Pablo Machín”. Los precios de mercado están en estos momentos disparados, a no ser que se apueste por jugadores poco conocidos y revalorizables como Lenglet, la última perla que dejó Monchi y a por la que el FC Barcelona parece que pagará en días los 25 millones de su cláusula. De todos los que llegaron el año pasado –Muriel, Kjaer, Arana, Pizarro, Nolito, Banega, Corchia, Geis, Caroles, Jesús Navas, Roque Mesa, Layún o Sandro– apenas Banega y Navas han mantenido o subido algo su valor de mercado

Los más directos rivales del Sevilla FC, por su parte, ya tienen bastante trabajo avanzado en materia de fichajes: el Villarreal ha invertido 60 millones de euros en las contrataciones de Gerard Moreno (20 millones), Ekambi (18), Roger Martínez (14) y Ramiro Funes Mori (8). El Valencia ha ejercido la opción de compra de Kondogbia (25) y ha firmado Uros Racic (2,2). El Atlético ha fichado a (Lemar 70) y Rodri (20). El Athletic ha firmado a Ander Capa (3), Cristian Ganea (1) y Dani García (libre). El Celta a Yokostu (6) y Juncá (libre). El Espanyol a Darder (8). El Alavés a Guidetti (4) y la cesión de Jony. El Real Betis a Inui (libre), y tiene atados a Pau López y Sergio Canales. El Real Madrid a Vinicius (45) y Racic (2,2). El Getafe a Antunes (2,5), Arambarri, Chichizola, Alanís, Bergara y Mata (libres) o Sergi Guardiola (cedido). El Levante a Cabaco (2)…