Desde que perdiera en su debut ante el Real Betis siempre ha tenido más cerca el octavo puesto, hoy a dos puntos, que el cuarto, que está a catorce

El Sevilla FC llega al último y decisivo tramo de Liga metido de lleno en la pelea por la quinta, sexta o séptima plazas, toda vez que sus aspiraciones de disputar la cuarta se esfumaron hace tiempo y quedaron enterradas por completo hace dos jornadas al perder en casa con el Valencia.


Desde la llegada de Montella el Sevilla nunca ha estado realmente metido en la pelea por los puestos Champions, aunque los dos puntos que le separaban del cuarto a su llegada -el Real Madrid, con un partido menos que luego ganó- hacían albergar esa esperanza.

 

Tras perder en su estreno con el Real Betis y luego con el Alavés la desventaja con la cuarta plaza apenas subió de cinco a seis puntos ‘reales’ porque en esas dos últimas jornadas de la primera vuelta el Madrid solo sumó uno al empatar con el Celta en Balaídos y perder en casa con el Villarreal, pero la ventaja de los sevillistas sobre el octavo puesto -que llegó a ser de nueve puntos con Berizzo el 2 de diciembre, tras ganar al Dépor– pasó a ser solo de dos, la misma que mantiene en la actualidad.


 

Desde que arrancó el año, el Sevilla -que ha tenido un paso brillantísimo por la Copa del Rey y la Champions– siempre ha tenido más cerca al octavo clasificado en la Liga, por detrás, que al cuarto por delante. Y eso que el Valencia perdió los tres primeros partidos de la segunda vuelta seguidos, ante Las palmas, Real Madrid y Atlético, aunque luego ha sumado 19 de los 21 puntos siguientes, entre ellos los tres del Sánchez-Pizjuán. Con Berizzo el Sevilla FC llegó a tener incluso cuatro puntos de ventaja sobre la cuarta plaza -en la quinta jornada- y nueve sobre la octava, tras ganar al Dépor, apenas dos semanas antes de su destitución.

Mientras que la desventaja con el cuarto ha ido creciendo de manera progresiva desde la llegada de Montella -desde los cinco puntos de comienzos de año a los catorce de ahora-, el Sevilla FC ha sido incapaz también de marcar diferencias con el pelotón perseguidor –Girona, Real Betis, Eibar, Getafe o Celta-, pues el octavo estaba a seis puntos y hoy está a dos.

Con Berizzo el Sevilla FC estuvo 9 de las 17 jornadas con los mismos o más puntos que el cuarto clasificado, al que solo tuvo a más de tres puntos de diferencia en tres ocasiones.

Con Montella el Sevilla FC ha estado tres jornadas a 6 puntos del cuarto, cuatro a 7, dos a 8, una 10, otra a 11 y actualmente a 14. O sea, nunca ha tenido opciones reales de pelear la cuarta plaza y siempre ha tenido más cerca la octava, que llegó a distanciar como máximo a seis puntos hace tres jornadas, tras ganar al Athletic. Pero las dos últimas derrotas ante Valencia y Leganés han reducido su colchón a mínimos –Girona y Betis vienen apretando muy fuerte- con un calendario durísimo por delante.

Con el técnico italiano el Sevilla FC ha perdido en doce partidos de Liga tantas veces -seis- como hizo con Berizzo en diecisiete, de ahí que el objetivo inexcusable de acabar al menos entre los siete primeros, después de que el sueño de la Champions se esfumara hace meses, se haya complicado una barbaridad, en especial por el durísimo calendario que aguarda al equipo en el tramo final y lo cargados que van a llegar los jugadores, al no ser partidario el técnico de las rotaciones.