El Real Betis lleva al derbi más en forma, más descansado y con más fútbol que el Sevilla FC, que sigue favorito en las apuestas

Joaquín Caparrós ha devuelto la moral a un plantel que la tenía por los suelos y se presenta en el Villamarín dispuesto a mantener la tradición sevillista de buenos resultados en campo rival

El Real Betis llega al derbi con varios días más de descanso que el Sevilla FC y en uno de sus picos más altos de forma de la temporada, pues los verdiblancos estuvieron más de dos meses sin perder un partido (siete victorias y un empate) hasta que lo hicieron el pasado sábado en San Mamés. El Real Betis igualó con esa racha la mejor de la historia del club en Primera división

El Sevilla FC, por su parte, ha recuperado gran parte de la moral que tenía por los suelos gracias a la llegada de Joaquín Caparrós, que ha logrado dos valiosísimos triunfos ante la Real Sociedad (1-0) y el Real Madrid (3-2) que han puesto fin a su peor racha de resultados del Siglo XXI, de nueve partidos sin ganar (dos de Champions ante el Bayern, la final de Copa frente al Barça y seis de Liga).

El Real Betis, pese a su útima derrota es el segundo equipo más en forma de la Liga en las últimas ocho jornadas -tras el Levante– pues promedia 2,38 puntos por partido, 0,74 más que su media de la temporada (1,64). El Sevilla FC, contando sus dos últimos triunfos, suma 1,13 puntos por partido en las ocho últimas jornadas, 0,37 menos que el promedio de su temporada (1.50) y es el cuarto en peor estado de forma (tras Girona y Atlético, ambos con -0,70, y Valencia con -0,48). Los verdiblancos suman a estas alturas de Liga 22 puntos más que la pasada campaña tras la jornada 36ª y los sevillistas tienen 15 menos. Los de Setién suman cuatro victorias seguidas en el Villamarín y a los sevillistas los dejó Montella tras encadenar cuatro partidos sin ganar fuera de casa en Liga. En las casas de apuestas, sin embargo, sigue siendo el Sevilla FC ligeramente favorito para hacerse con la victoria.

El Betis ha ido a más de la mano de Setién

El Real Betis ha ido creciendo en su idea de juego en el transcurso de la temporada, que comenzó con muy buenas sensaciones y luego pasó un profundo bache en los meses de noviembre y diciembre, en los que muchos llegaron a cuestionar la capacidad de Quique Setién, lo que no hicieron ni Lorenzo Serra Ferrer ni Ángel Haro y José Miguel López Catalán, que mantuvieron su respaldo absoluto al técnico en los malos momentos.

El derbi del 6 de enero –Setién ya había ganado un partido crucial en Málaga antes, el 18 de diciembre, que rompía una racha de siete sin ganar, KO copero incluido- fue el punto de inflexión a raíz del cual el Real Betis empezó a postularse como uno el equipo revelación de la Liga, por el buen fútbol desplegado y los excelentes resultados que empezó a encadenar, en especial tras la llegada de Marc Bartra y la irrupción de los canteranos Loren, Francis y Junior, que junto a Fabián han sido claves en el buen papel de un equipo en el que también han brillado con luz propia veteranos como Joaquín, Guardado, Barragán o Javi García.

El argelino Mandi ha estado también a un gran nivel, siendo el jugador más regular de la temporada, en la que Adán mejoró de forma paulatina su juego con los pies, mientras que Feddal, hasta su grave lesión, había rendido a buen nivel pese al elevado número de goles encajados por el equipo. Jordi Amat empezó con algunas dudas y también ha ido a más conforme avanzó el curso. Los delanteros Sergio León (9 goles), Sanabria (7), Loren (6) y Rubén Castro (1) han respondido siempre que se les ha necesitado y a la hora de marcar casi todos han colaborado, pues Joaquín y Tello llevan 4 goles, Fabián y Feddal 3, Guardado, Boudebouz y Durmisi 2, y Mandi, Javi García, Camarasa, Francis y Joel Campbell uno, quedando solo por estrenarse los centrales Bartra y Jordi Amat y el lateral Barragán, uno de los mejores asistentes de la Liga, con seis pases de gol.

 

El método Setién: juego elaborado y gran porcentaje de acierto

El Real Betis es el equipo con el segundo mejor porcentaje de acierto a gol de toda la Liga, un excelente 19% que solo mejora el FC Barcelona (22%), campeón de Liga con mucha ventaja sobre los demás. Los verdiblancos saben madurar las jugadas y rara vez se precipitan en las acciones ofensivas, de ahí ese alto porcentaje de acierto, ya que los goles suelen llegar tras combinaciones muy elaboradas que dejan al rematador con ventaja. El método de Setién, tras una serie de desajustes defensivos luego corregidos, ha cuajado y el aficionado bético ha vuelto a disfrutar de su equipo como hacía muchísimos años que no lo hacía. El fútbol que han puesto en práctica los béticos ha recibido numerosos elogios y sin duda ha sido una de las gratas noticias que ha deparado esta Liga.

Más resultados que juego con Berizzo

La trayectoria del Sevilla FC ha sido opuesta a la del Real Betis. Los nervionenses llegaron a colocarse segundos a finales de septiembre, tras las siete primeras jornadas, en las que de la mano de Eduardo Berizzo fueron logrando más resultados que ofreciendo buen juego (victorias ante Getafe, Girona, Las Palmas…) tras estar a punto de quedar fuera de la fase de grupos de la Champions en el playoff con el Basaksehir, que en el último minuto del partido de vuelta estrelló un libre directo en el poste que pudo mandar a los sevillistas a su competición fetiche, la Liga Europa, que a la postre han parecido echar de menos.

Los sevillistas aprovecharon la bondad del calendario y el potencial de una plantilla con muchos millones de euros invertidos para hacer acopio de puntos en el primer tramo el campeonato, pero en cuanto empezaron a venir curvas (Atlético, Athletic, Spartak, Valencia…) a mediados de octubre el vehículo empezó a derrapar. Tras perder en el Camp Nou, el Sevilla logró tres remontadas seguidas en noviembre ante Celta (2-1), Liverpool (3-3) y Villarreal (2-3), pero los murmullos en la grada y en el palco fueron in crescendo, así que tras una miniracha de tres partidos de Liga sin ganar (Real Madrid, Levante y Real Sociedad) Berizzo fue destituido, en pleno proceso de recuperación de un cáncer de próstata, con el equipo quinto y clasificado para los octavos de la Champions y de la Copa del Rey, pero con muy pobres sensaciones en el juego. El argentino, tal y como hizo en el Celta con Orellana, había apartado del equipo a Nzonzi por indisciplina y el club, en vez de respaldar al técnico, lo destituyó y apostó por recuperar a un futbolista que solo ha jugado cuando le ha dado la gana y ha vuelto a ser expedientado por irse de copas tras el doloroso 5-0 en la final de Copa ante el Barcelona.

El debut liguero de Vincenzo Montella fue horrible, pues tras arrancar con buen en Copa en Cádiz, encajó su primera manita en el derbi ante el Real Betis (3-5) y al partido siguiente perdía 1-0 ante un Alavés que estaba en descenso, dilapidando a las primeras de cambio las opciones de engancharse a la pelea por las plazas Champions, que nunca más peleó. La eliminatoria copera con el Atlético podía haber supuesto la puntilla para el italiano, pero fue todo lo contrario: el técnico introdujo varios retoques en la alineación y dio la campanada con un once que, salvo la entrada de Navas por el lesionado Corchia y luego el cambio de portero, mantuvo hasta el final de sus días: Rico; Corchia, Mercado, Lenglet, Escudero; Nzonzi, Banega; Sarabia, Franco Vázquez, Correa; y Muriel.

Con estos tiró Montella hasta donde aguantaron, eliminó al Atlético y al Leganés para plantarse en la final de Copa y dio la campana en Champions en Old Trafford para plantarse después de sesenta años en otros cuartos de la Copa de Europa, mientras en la Liga se iba dejando a jirones primero la quinta plaza, luego la sexta y al final hasta la séptima. En la rotación apenas entraban Layún, Pizarro, Nolito y a ratos Ben Yedder o Sandro, por lo que, como era de prever, el equipo ha llegado al tramo final fundido. Al contrario que ha ocurrido en el Betis, los fichajes del verano han aportado muy poco pese a que la inversión superói los 75 millones de euros. A saber: Muriel (21,5 millones), Kjaer (12,5), Arana (11), Pizarro (8,7), Banega (7), Nolito( 7), Corchia (5) y los cedidos Geis, Carole, Sandro, Roque Mesa y Layún, que también se llevan un buen pico. El único que ha estado a un nivel bueno cuando pasó al lateral, pues de interior o extremo estuvo flojísimo, es Jesús Navas, y a ratos Banega, aunque en contados partidos.

Con Caparrós llevaba José Castro meses dialogando de cara a la próxima temporada para su vuelta al organigrama deportivo del club, nunca para que se hiciera cargo del equipo en el banquillo, pero los acontecimientos se precipitaron. En el AVE de vuelta a Sevilla tras la final de Copa, Castro consultó a sus más directos colaboradores: “¿Nos volvemos locos y ponemos a Caparrós?”. Echar a Montella costaba un pastizal y en ese momento decidieron darle una última oportunidad ante el Levante: oportunidad perdida. En cuestión de horas estaba Caparrós cogiendo las riendas de su Sevilla FC del alma, al que ha resucitado pero aún no ha sacado de la UCI. El sábado se opera a corazón abierto en el Benito Villamarín en un choque que promete emociones fuertes, pues es mucho lo que hay en juego, sobre todo para los nervionenses, pues los béticos tienen ya la clasificación europea asegurada. Allí solo ha perdido tres veces el Sevilla en los últimos 32 años y en las tres estaba Lorenzo Serra Ferrer -que en su día fichó a Caparrós para el Mallorca– enfrente, aunque en esta ocasión será en el palco, donde ya se estrenó en el 3-5 del 6 de enero en el Sánchez-Pizjuán que Quique Setién no pudo dirigir desde el banquillo al estar sancionado.




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