Solo una vez enlazó dos campañas seguidas en competición europea, en dos ocasiones descendió a Segunda y en otra se libró de la promoción de permanencia por el average. La octava plaza, conseguida tres veces, su mejor logro

El Real Betis nunca logró mejorar su clasificación liguera la campaña siguiente a lograr el pase para competiciones europeas y solo en una ocasión logró clasificarse de nuevo, en la 1997/98, cuando fue octavo y se metió en la UEFA con Luis Aragonés después de haber sido cuarto y subcampeón de Copa la campaña anterior con Lorenzo Serra Ferrer, lo que le permitió disputar la Recopa.

En otras dos ocasiones el bajón fue tan grande que el equipo acabó descendiendo a Segunda división la misma campaña que competía en Europa, lo que ocurrió en la 1977/78 y la 2013/14, curiosamente dos de las veces que más avanzó en competición continental.


El Real Betis acabó la Liga quinto con 36 puntos, y campeón de la I Copa del Rey, en la 1976/77, tras eliminar al Hércules en los penaltis en los cuartos de final, al Español con un obús de Biosca en el último minuto de la prórroga en semifinales y ganar al Athletic en el Vicente Calderón tras una interminable tanda con 20 lanzamientos. Y justo un año después bajaba a Segunda al sumar en Liga 30 puntos (solo 6 menos que la campaña anterior) tras haber eliminado al Milan y al Lokomotiv de Leipzig de la Recopa y haber caído con el Dinamo de Moscú en cuartos de final.

Los días 8 y 9 de noviembre de 1977, hasta cinco jugadores béticos –Cardeñosa, Biosca, López, Alabanda y Benítez– acudieron a la llamada de Kubala para preparar el decisivo Yugoslavia-España de Belgrado del día 30, en el que la selección se jugaba el pase al Mundial de Argentina. El equipo verdiblanco era esos días uno de los que más representantes enviaba al equipo nacional. Ganó España 0-1 con gol de Rubén Cano a pase de Cardeñosa, el mismo día que Rafael Gordillo -que también había estado en Madrid en ese entrenamiento de semanas antes- debutaba con la selección sub 21. Javier López acompañó a Cardeñosa en Belgrado y finalmente al Mundial de Argentina 78 fueron Cardeñosa y Biosca, justo tras el descenso del equipo.

El Betis, pese a ganar los dos últimos partidos de Liga, se fue a Segunda en un triple empate con Español y Burgos, que empató en la última jornada con el Hércules, lo que salvaba a ambos. El Racing, ya con Quique Setién en sus filas -había debutado en octubre de 1977 en un partido frente al Betis-, también se salvó en la última jornada al ganar 1-0 al Sporting de Gijón. Los verdiblancos, entrenados todo el año por Rafael Iriondo, tenían una plantilla de calidad, pero muy corta de efectivos, en la que apenas doce futbolistas fueron titulares en más de 15 partidos: Esnaola, Bizcocho, Biosca, Sabaté, Benítez, López, Alabanda, Cardeñosa, Gordillo, García Soriano, Hugo Cabezas y Mühren.

En la 2012/13, de la mano de Pepe Mel, el Real Betis también se clasificó para disputar la Liga Europa la campaña siguiente, llegando a jugar hasta 12 partidos de competición europea: dos de previa ante el Jablonec, seis en la fase de grupos ante Olympique de Lyon, Rijeka y Vitoria de Guimaraes, y luego cuatro más de 1/16 y 1/8 ante Rubin Kazan y Sevilla FC. Los béticos sumaron en Liga 31 puntos menos que la campaña anterior y se fueron a Segunda sin remsión. Esa temporada estuvo varios meses lesionado Rubén Castro, que jugó un par de partidos en agosto y no volvió a hacerlo hasta finales de noviembre, apenas una semana antes de la destitución de Pepe Mel, con el equipo ya colista tras la disputa de 15 jornadas de Liga.

En la 2005/06, con Serra en el banquillo, estuvo ya a punto de pasarles a los béticos algo parecido: tras quedar cuartos y campeones de Copa los verdiblancos eliminaron al Mónaco en la previa de la Champions, en la que compitieron muy dignamente ante Chelsea, Liverpool y Anderlecht. Luego eliminaron al AZ de la UEFA y cayeron con el Steaua en octavos. También jugaron ese año 12 partidos en Europa, más dos de la Supercopa de España ante el Barça. Las lesiones de Oliveira y Miguel Ángel lastraron mucho al plantel, que no se reforzó de forma adecuada para tantos frentes, en Liga fue pegando bandazos y evitó el descenso por apenas tres puntos, sumando 20 menos que la campaña anterior. Miguel Ángel, Rivera, Juanlu, Nano, Xisco, Óscar López, Tardelli y Robert –este dos últimos en enero- fueron los ‘refuerzos’ que llegaron para afrontar la dura temporada.

En la 1963/64 el Betis entrenado por Domingo Balmanya acabó tercero en la Liga y se clasificó por vez primera para un torneo europeo, la Copa de Ferias, en la que cayó a las primeras de cambio ante el Stade Française. Los verdiblancos habían ganado 15 partidos y perdido 8 la campaña anterior y en esta -ya sin Balmanya en el banquillo ni Luis Aragonés en el césped- invirtieron las cifras: ganaron 8, perdieron 15 y eludieron la promoción de permanencia al ganarle el average general al Murcia, que con los mismos 23 puntos la tuvo que disputar y la perdió ante el Sabadell, por lo que descendió a Segunda.

El octavo puesto, logrado tres veces, por Serra Ferrer en 1996, Luis Aragonés en 1998 y Víctor Fernández en 2003, es la mejor clasificación conseguida por el Real Betis a lo largo de su historia cuando ha disputado competición europea. Una vez le valió para repetir en Europa (con Luis Aragonés, que dimitiría en la pretemporada siguiente al traerle Lopera a Denilson, al que no quería) y las otras dos, no.

Es el gran reto que tiene el club verdiblanco para la próxima temporada, asentarse en posiciones europeas. Y para ello están poniendo los cimientos estos días los miembros de la comisión deportiva, compuesta por Ángel Haro, José Miguel López Catalán, Lorenzo Serra Ferrer y Quique Setién, tres de ellos debutantes en Europa, dos como directivos y el último como entrenador. Para el Betis nunca fue fácil ejercer de Eurobetis, por lo que será fundamental reunir una plantilla amplia, de calidad y conjuntada para poder darle un regate a la historia y superar los desafíos que se presenten, que sin duda serán muchos y variados.