Los verdiblancos llegan al primer tercio de Liga octavos y  con muy confusas sensaciones. Con Griguol empezaron mejor y acabaron bajando. Con Aragonés e Iriondo empezaron peor y acabaron en Europa y ganando la Copa

El Real Betis ha completado el primer tercio liguero en la octava plaza, con 18 puntos en 13 jornadas, a tres de la sexta que clasifica para Europa (y a uno de la séptima que suele valer la mayoría de las temporadas) y con once de diferencia sobre la zona de descenso. Por presupuesto y expectativas, en su posición natural.

Y lo ha hecho tras encadenar una malísima racha en las siete últimas jornadas, en las que solo ha ganado uno de los siete partidos disputados (tres derrotas y tres empates) ante rivales teóricamente asequibles como Girona, Eibar, Getafe, Espanyol o Alavés, que han sido los cinco últimos y ante los que solo ha sumado cinco puntos.


Los verdiblancos, tras el buen arranque liguero de las seis primeras jornadas (cuatro victorias y dos derrotas, en el Camp Nou y Villarreal), no han podido igualar el mejor arranque liguero de los últimos cincuenta años, que estaba en los 23 puntos sumados en 13 jornadas en la 1996/97 con Serra Ferrer y en la 2002/03 con Víctor Fernández. Lo tuvieron a tiro y fallaron en lo más llano.

Vaso medio lleno o medio vacío

Tras la última mala racha de resultados es lógico que reine el pesimismo en estos momentos entre la afición bética, aunque esto es como todo, cuestión de ver el vaso medio lleno o medio vacío. Así los pesimistas redomados pueden aseverar que este Betis lleva más goles encajados (27) que el que descendió las tres últimas temporadas, y no faltarán a la verdad. Como tampoco lo harán los optimistas que recuerden que los goles a favor (23) superan a estas alturas todos los guarismos de las temporadas que el equipo logró clasificarse para competición europea, menos la 1996/97, en que llevaba exactamente los mismos a favor. Cuando ganó la Liga en la 1934/35 el Betis también llevaba marcados los mismos goles que hoy en día (23), aunque había encajado menos de la mitad (12).

Los 18 puntos que suma el Betis son 4 más de los que tenía la pasada campaña con Poyet, los mismos que sumaba en la 2015/16 con Mel, 9 más que en la desastrosa 2013/14 que acabó en el último descenso y 4 menos que en la 2012/13, la última vez que se clasificó para Europa, como séptimo clasificado.

El Betis suma actualmente un punto más que en dos temporadas que acabó disputando competiciones europeas: la 1997/98 que acabó 8º con Aragonés (esa campaña fue a Europa hasta el noveno, y el décimo a la Intertoto), y la 1976/77 con Szusza e Iriondo, que acabó quinto, empatado con el cuarto, y campeón de la primera Copa del Rey.

En el penúltimo descenso verdiblanco, en la 2008/09, los béticos sumaban a estas alturas de Liga 17 puntos de la mano de Paco Chaparro, solo uno menos que en la actualidad. Y en la 1999/00, con Carlos Timoteo Griguol, llegaron a la jornada 13 con 20 puntos, dos más de los que tienen hoy (6G 2E 5P). A raíz de esa jornada solo volvieron a ganar 5 partidos más (de 25), empataron 7, perdieron 13 y se fueron a Segunda división con Alfonso, Finidi, Denilson, Prats, Alexis, Filipescu, Oli o Benjamín, entre otros.

Esta temporada el Real Betis parece haber reunido jugadores de calidad para dar un salto cualitativo, pero urge corregir el entramado defensivo y si es necesario recurrir al cambio de sistema para arropar el centro del campo con un doble pivote, prescindir de los extremos o pasar a jugar con dos puntas, habrá que hacerlo, sin tener porqué renunciar a la idea de juego.