El técnico sevillista espera contar este martes con los tocados Banega y Kjaer y advierte del peligro del Spartak a la contra. “Sus habilitadores son gente precisa”, dice

Eduardo Berizzo atendió a la prensa en Moscú como es habitual en la previa de los partidos de Champions. El técnico nervionense sabe que el Sevilla FC se juega gran parte de su pase a octavos de final de la Champions en su doble duelo ante el Spartak, equipo de que recela y mucho: “El rival me preocupa en su totalidad. Sus dos atacantes son rápidos, tienen un muy buen uno contra uno, sobre todo a la contra, y su medio del campo es bueno. Hay que tener cuidado cuando estemos atacando para no perder la pelota y no permitir que ellos encuentren a sus delanteros. Sus habilitadores son gente precisa”.

El técnico, no obstante, aclaró que “siempre me preocupa más mi equipo que el rival. El plan pasa por nosotros y el de mañana será un partido de usar el balón con mucho criterio, encontrando movimiento y seguridad en el pase. El rival suele esperar y sale a la contra a mucha velocidad”.

Berizzo aseguró que para este martes espera un Sevilla ofensivo, porque “sacar puntos fuera nos llevará al partido de vuelta de una mejor manera. El plan es salir a atacar, salir a marcar, no somos un equipo que use la defensa como arma, somos un equipo de posesión de balón e ir hacia adelante. Nos vamos a enfrentar a un rival duro. No ganó con el Maribor, pero tampoco perdió con el Liverpool”.

El técnico, asimismo, aseguró que con respecto al partido ante el Spartak “desconfío de las mismas cosas y confío en las mismas cosas que en Liverpool. Eso quiere decir que respetamos a todos los rivales. En una competición como ésta hay que cometer cero errores y ser muy sólidos. No hay tanta diferencia entre los rivales. Es un rival directo, así que cuando tengamos la posibilidad de hacer daño hay que hacerlo con mucha certeza. Tanto lo que suceda mañana como en el regreso a Sevilla para nosotros será fundamental”.

Y continuó: “Hemos visto a todos los partidos que ha jugado el Spartak, inclusos los de su liga. Nosotros somos un equipo de posesión, similar a lo que quiso hacer el Liverpool aquí. Imagino un partido más similar al Spartak-Liverpool que el Spartak-Maribor”.

Asimismo, preguntado por la participación de Kjaer y Banega, jugadores clave que sin embargo han viajado tocados, el técnico aseguró que “soy optimista y esperemos que el entrenamiento de hoy confirme mi optimismo. Ojalá puedan ser de la partida”.

También saltó a la palestra el tema de las rotaciones y la falta de continuidad en un once. El técnico sabe que su decisión de repartir los esfuerzos no siempre es compartida, pero está convencido de ella: “Creo que las rotaciones afectan a la línea de juego. Si cuentas con diez jugadores, evidentemente, conocerán antes la idea. El costo de hacerlo es la crítica, la cual asumo. El beneficio es llegar e los próximos meses tras entero como cuando empezamos LaLiga. Soy consciente de que este equipo sufrió es desgaste de una competición triple y darle tantos minutos a los mismos. Si el costo es la crítica, lo acepto. Pero estoy convencido de que impondremos nuestra línea de juego, descansaremos y llegaremos muy fuertes a los próximos meses. El costo es no encontrar hoy la línea de juego y el gran beneficio es ser fuerte de cara al futuro. En el medio existe la crítica. Si sólo usara diez jugadores también me criticarían. Así que entre una critica y otra opté por ser fiel a mi mismo”.

Finalmente, aprovechó su comparecencia ante los medios para mandar un mensaje a los gallegos que están padeciendo una grave ola de incendios desde este fin de semana: “Estoy sorprendido. Y quiero ser solidario con su gente. Ojalá la lluvia aplaque la incomodidad para todos. Desde aquí, un abrazo fuerte para todos mis amigos de Vigo”.