El técnico argentino elogia el buen juego de Banega y Franco Vázquez en la segunda parte ante el Liverpool y asegura que deja fuera a Nzonzi “porque creo que es lo mejor”

Toca seguir dando pasos adelante de forma firme y contundente, así quiere continuar Eduardo Berizzo al frente de un Sevilla FC que ya lo dio este martes ante el Liverpool y buscará hacer lo propio este domingo ante el Villarreal CF: “El empate del otro día nos llena de energía imaginando nuestra clasificación. Mañana nos enfrentamos a un rival que juega muy bien al fútbol que nos va a exigir mucho para conseguir un buen resultado. Es un equipo que ha cambiado su manera de jugar con respecto a lo que venía haciendo, ha pasado a un dibujo en el que ha encontrado comodidad, con atacantes peligrosos. Y parece repetitivo, pero el arma del balón juega un papel muy importante para conducir el partido, cuando lo tenemos somos un equipo totalmente diferente”.

Choque para el que no estará Kjaer, que tal y como el entrenador aclaró “tiene una sobrecarga en el abductor y de ahí el cuidado de no exponerlo a un partido que lo complique”; mientras que la ausencia de Nzonzi, afirmó, “es por decisión técnica. He imaginado un equipo diferente, con futbolistas que cumplen o imaginan el partido como yo lo imagino. Siempre elijo lo mejor para nuestro equipo y escojo a los futbolistas para ganar. Y en este caso he pensado que es lo mejor”.


Negó, igualmente, que haya “rotaciones”, puntualizando que “sólo necesitamos reforzar algunos lugares en el campo”; destacando a continuación la labor de Banega y Franco Vázquez a la hora de ofrecer la mejor versión de este Sevilla FC ante el Liverpool: “La actuación de futbolistas como ellos dieron la vuelta al partido, transformaron al Liverpool en un equipo totalmente defensivo y contagiaron el ir hacia delante. Debíamos jugar con muchísima más tensión y la readaptación táctica tuvo su influencia. El Mudo otorgó muchísimos balones al ataque y nuestro rival apenas cruzó la mitad del campo. No le remontamos tres goles a un rival que se había puesto por delante por casualidad, sino a un equipo que realmente juega muy bien y eso tiene un valor elevado“.

Remontada en la que la afición también tuvo un papel crucial para Berizzo: “Conocía el ambiente del Sánchez-Pizjuán como rival, pero estar donde estoy siendo parte de una mística que transforma nuestro estadio en una fortaleza es una sensación única. Mucho de lo que pasó el martes tiene que ver con la gente, que se emociona cuando su equipo juega así. En la segunda parte se honró de alguna manera a esa gente que quiere ver a su equipo jugar de esa forma. Cuando tu equipo juega como si tú estuvieras en el campo, entregándolo todo, la gente se transforma en un jugador más”.