Adán se ha ejercitado este martes junto a los suplentes en la ciudad deportiva, aunque todo apunta a que Pedro seguirá siendo el portero en San Mamés y en los partidos que restan

Mikel Balenziaga, lateral zurdo del Athletic, se ha lesionado en el entrenamiento de este martes del Athletic, que volvía al trabajo tras dos días de descanso, y puede ser baja en el partido del próximo sábado ante el Real Betis, en el que tampoco podrán jugar por acumulación de amonestaciones otros dos titulares habituales, los centrocampistas Raúl García -máximo goleador del equipo, con diez tantos- y De Marcos.

El parte médico posterior ofrecido por el club rojiblanco indica que Balenziaga sufre una lesión muscular en los isquiotibiales de la pierna izquierda. Quien sí ha entrenado con normalidad este martes el Aritz Aduriz -segundo máximo goleador esta temporada, con ocho tantos-, que se perdió los dos últimos partidos por una lesión en el abdomen.


La plantilla del Real Betis ha entrenado este martes a las doce del mediodía pese a que anoche muchos futbolistas celebraron hasta altas horas de la madrugada, con permiso del entrenador y del capitán, Joaquín Sánchez, la clasificación matemática para competiciones europeas. “Si el día del derbi dije que hasta las cinco, hoy puede salir el sol por donde quiera”, comentó anoche tras el partido el capitán bético, que a las doce en punto del mediodía estaba hoy en la ciudad deportiva entrenando el primero junto al resto de sus compañeros.

En el entrenamiento de hoy se ha podido ver al meta Antonio Adán entrenando junto a los suplentes y los que ayer no jugaron, aunque todo hace indicar que Pedro seguirá siendo el portero en San Mamés y seguramente en los partidos que restan hasta el final de Liga, si no surgen más contratiempos en la portería -con Adán recién operado, Dani Giménez lesionado y Sergio Tienza de baja desde febrero por una rotura de ligamentos-. Pedro recibió ayer los elogios del técnico, Quique Setién, y del entrenador de porteros, Jon Pascua, por su buen hacer a la hora de sacar el balón tal y como le habían pedido los técnicos, pese a la impaciencia de algunos aficionados durante el partido.