“Con esta sentencia, el 20% de las acciones valdrían hoy 40 o 50 millones de euros”, aproximadamente el triple de lo que se ha pagado tras el pacto del 28 de julio de 2017

Adolfo Cuéllar y José Tirado comparecieron este lunes 19 de marzo en RTV Betis para valorar la reciente sentencia de la Audiencia que absolvía a Manuel Ruiz de Lopera y otros cinco acusados de los delitos de apropiación indebida y administración desleal. Tras el acuerdo de conformidad alcanzado en julio del año pasado, la Fiscalía rebajó su petición de condena a Lopera de tres años a seis meses de prisión sustituibles por 3.600 euros de multa, mientras que la agrupación Béticos por el Villamarín, la única que siguió adelante con la acusación, pedía 14 años de cárcel para Lopera. El Real Betis, La Liga de Juristas Béticos y PNB retiraron sus acusaciones tras darse por resarcidas con el acuerdo alcanzado en julio por el que Lopera y Luis Oliver  entregaban el 20% de las acciones del club por 15,8 millones de euros y renunciaban a seguir pleiteando en el Mercantil por el 31%, que ya sentenció en primera instancia que no las había abonado en su día.


“Yo me he de remontar a una fecha histórica, que es la madrugada del 27 al 28 de julio, día en que el Real Betis Balompié, Por Nuestro Betis, la Liga de Juristas Béticos y doce de los diecisiete demandantes del Mercantil y el señor Ruiz de Lopera, el señor Luis Oliver y sus sociedades llegamos a un acuerdo que para nosotros era absolutamente de punto y final. Es decir, todo lo que había pasado se concretaba en ese acuerdo, en el que se fijaban las posturas de las partes. Unos renunciaban a unas cuestiones, otros renunciaban a otras y ahí terminó para nosotros el asunto. Es cierto que después había algunos flecos posteriores, algunos asuntos judiciales que estaban en marcha, pero para el Betis y para las asociaciones querellantes, demandantes, postulantes e intervinientes en este asunto, el tema estaba terminado, y de eso no cabe la menor duda”, indicó Adolfo Cuéllar, presidente de la Liga de Juristas Béticos en el plató de RTV Betis.

“Así fue -prosiguió José Tirado-, presidente de PNB-, tanto Por Nuestro Betis como la Liga de Juristas dimos por concluidas nuestras actuaciones después de casi once años aquella noche con el contento de todos los intervinientes y todos los firmantes. Los abogados de Montero Aramburu (defensores de Loera) estaban muy satisfechos, el señor Lopera estaba muy satisfecho y todos estábamos muy contentos con el acuerdo que habíamos alcanzado. Desgraciadamente la asociación Béticos por el Villamarín no se sumó a aquello pese a que la intentamos convencer muchas veces de que lo mejor para el Betis, pensando en el Betis, era firmar ese acuerdo que se les había propuesto, pero no lo hicieron, siguieron y hemos tenido este juicio que se ha celebrado en la situación en la que se ha celebrado, con una asociación nada más, y ha tenido el resultado que ha tenido. En la justicia nada se puede dar por cierto, en contabilidad dos más dos son cuatro y tres más tres son seis, peor en la justicia un juez puede opinar lo contrario o ver lo que nosotros creemos que es cierto y para él no lo es”.


El hecho de que solo mantuviera la acusación una de las plataformas pudo tener influencia en el resultado del juicio. “Yo respeto a todo el mundo que opina y que habla -terció Adolfo Cuéllar-, todos opinamos de todo, antes la gente hablaba en las barras de los bares y daba sus opiniones, ahora están las redes sociales y muchos medios de comunicación que hablan también sobre determinadas cuestiones. Pero en determinados temas muy técnicos los que sabemos somos los que nos dedicamos a eso, los médicos en medicina, los contables en contabilidad, etcétera, y en el tema jurídico los que lo sabemos somos los juristas, y más en un asunto tan complejo como este en el que hemos estado muchísimos años trabajando. Aquí se habla y se dicen muchas cuestiones sin saber en profundidad de las cosas  que se hablan. Vamos a ver, en el tema penal, que es el que nos trae aquí, esto ha sido una instrucción, que en el derecho español esto es una parte del procedimiento en la que se trata de averiguar lo que ha ocurrido, para que después haya otra fase, la de enjuiciamiento, en la que hay que demostrar que los hechos que realmente se han estado instruyendo durante una serie de tiempo son realidad ¿En el asunto de Lopera qué ha ocurrido? Pues se ha estado investigando durante diez años, por una juez de instrucción, la Audiencia ha confirmado muchas resoluciones, el Fiscal ha acusado, ha habido unas asociaciones que hemos acusado, otros que se han defendido y se ha llegado a un final que se llama auto de procesamiento ¿en ese auto de procesamiento qué ocurre? Lo que se dice ante el juez, el Fiscal y la Audiencia, el Fiscal en parte, es que hay unos indicios. Yo en este punto siempre he hablado que, aun existiendo indicios, todo ciudadano español tiene derecho a la presunción de inocencia, y entre ellos el señor Ruiz de Lopera. Esos indicios eran lo suficientemente sólidos para creer que el señor Ruiz de Lopera había cometido determinado delito, y ahí hemos estado interviniendo todos viendo que es posible que los hubiera cometido, pero después eso hay que demostrarlo en un juicio. Eso ocurre todos los días en todos los juicios. Yo, cuando la gente habla, este ha hecho esto u lo otro, yo digo, no, mire usted, tiene que haber un juicio. Esos indicios eran muy sólidos y esos indicios, unidos a los otros procedimientos que había en su momento, nos lleva a las partes a decir, bueno, esos indicios se podrán demostrar o no se podrán demostrar. Ante ese riesgo que tenemos las partes, unos que creemos que esos indicios no se van a demostrar y los acusados, que esos indicios se puedan demostrar, pues llegamos a un pacto en el que cedemos todos y se llega a una solución. Por esos indicios, que son sólidos, porque aquí se ha hablado de extorsiones y muchas tonterías, es por lo que nosotros llegamos a un acuerdo, y ese acuerdo es el del día 28. Una vez que ese acuerdo se ha terminado, hay otros, en este caso la asociación Béticos por el Villamarín, que es quien tiene que demostrar esos indicios en un juicio. Claro, esos indicios no es sentarse en un estrado y decir, ese señor es culpable, no, es un asunto muy complicado y exige una probanza muy rigurosa, y exige demostrar que esos hechos son ciertos, en el juicio. La prueba plena, donde resplandecen realmente las garantías constitucionales, es en el juicio. Y qué ocurre, pues que las asociaciones y el Real Betis Balompié deciden que no quieren entrar en esa demostración y hay otros que deciden que sí, y son los que tienen que probarlo. ¿Y qué ocurre? pues que no realizan el esfuerzo suficiente para romper ese principio de presunción de inocencia. Nosotros sabíamos que los indicios existen, sabíamos que había una prueba posible, sabíamos que era dificultoso, sabíamos que hay unos abogados muy buenos enfrente, porque el despacho de Montero Aramburu son unos magníficos profesionales, que se iban a defender bien y ante este cúmulo de circunstancias, unidos a los otros procedimientos judiciales, en los que los señores de Montero Aramburu creían lo contrario, o sea, que la sentencia del Mercantil que se gana ellos creían que podían perderlo, pues eso nos lleva a esa solución. Ahora qué ocurre, pues que en el juicio, quien tenía que demostrarlo, no lo ha demostrado, y el principio de presunción de inocencia se ha convertido en una sentencia absolutoria, en la que nosotros no tenemos nada que decir, porque no hemos intervenido, ni tenemos nada que no decir. Nosotros nos limitamos al 28 de julio y los señores que han acusado serán los que tendrán que responder por qué no han sido capaces de demostrar esos indicios”.

“En ese acuerdo del 28 de julio había seis procedimientos judiciales -tercia José Tirado-, había uno entre Oliver y Farusa que se soluciona allí, había otro en el Mercantil por las acciones, estaba la culpabilidad del concurso, en el que Lopera había sido inhabilitado, y había un recurso del Betis, y todo eso se paraliza con ese acuerdo, incluso la opción de compra del Betis con Bitton. Para nosotros, ahí termina todo. Hemos alcanzado el objetivo, también el señor Lopera ha alcanzado el objetivo, pero la asociación Béticos por el Villamarín quería avanzar a más y a más, y al final ha conseguido, intentando llegar a ser ellos quienes presuntamente metían a Lopera en la cárcel, al final lo que han conseguido es absolverlo, el efecto contrario. Quizá en 1992 lo endiosaron y 25 años después han conseguido absolverlo. En fin, cada uno es responsable de sus actos. Nosotros lo dijimos mil veces que nuestro compromiso era por el Betis, y por eso empezamos nuestras actuaciones, y era el momento de terminar, y terminamos y creo que acertamos todos, tanto Lopera como las asociaciones como el Betis, pues al final se ha demostrado, con el reparto de las acciones, que ha sido un gran triunfo del beticismo lo que hicimos el día 28”.

Lopera finalmente ha sido absuelto pese a que meses antes dio su conformidad a aceptar una condena de seis meses de prisión, sustituibles por 3.600 euros. “La sentencia lo explica claramente -explica Adolfo Cuéllar-, Lopera reconoce su culpabilidad, ante el Fiscal y ante nosotros, pero como se va a un juicio, ese acuerdo es un acuerdo parcial y no es un acuerdo total, al entrar la acusación de Béticos por el Villamarín ese acuerdo ya no tiene efecto frente a la justicia, tendrá efecto frente a nosotros. Si Béticos por el Villamarín entra en el acuerdo, se hubiera terminado el asunto con una condena a Lopera por apropiación indebida, un delito muy leve, de seis meses de prisión sustituibles por multa, como se contemplaba en el pacto, pero como a ese acuerdo no se llega entre todos… quien ha absuelto a Lopera ha sido Béticos por el Villamarín. Pasará a la historia este tema, un tema paradójico: ha absuelto a Lopera quien quería condenarlo. Aquí hay que ver dos cosas, la estrictamente procesal y jurídica, que la hemos tratado y analizado con todo el rigor y conocimiento, y todas las partes estábamos de acuerdo, que los riesgos se pueden asumir hasta un límite. Cuando se nos ha criticado que se le ha dado dinero, vamos a ver, se le ha dado por unas circunstancias, y luego se ha demostrado el porqué. Y el señor Ruiz de Lopera y sus abogados, exactamente igual, tenían un riesgo de condena y prefirieron no asumir la totalidad. Es una cuestión que lo hacemos diariamente todos los abogados, las transacciones extrajudiciales, siempre, es que lo exigimos a nuestros clientes, los hay que se enfadan conmigo, pero yo se lo digo siempre: más vale un mal acuerdo que un buen pleito. Eso por una parte, por otra, nosotros hemos actuado estrictamente y nos sentimos orgullosos por ello, en interés del Real Betis Balompié, no en nuestro interés. El interés del Betis y de los béticos era que esto se tenía que terminar, y se está viendo ahora, esto está terminado, el pasado está borrado y vamos a mirar todos los béticos, incluido el señor Lopera, el señor Galera, todos los béticos, tenemos que mirar adelante y olvidar el pasado”.

“Ahora que se han puesto en venta las acciones han ido todos a comprar acciones, ha ido Lopera a comprar acciones, ha ido Galera a comprar acciones -tercia Tirado-, ha ido el señor Castaño, todos deben haber quedado satisfechos, menos el señor Oliver, que no era bético, todos los demás han ido a comprar acciones, ejerciendo el derecho de suscripción preferente e incluso comprando esos derechos a otros. Al final el acuerdo les ha gustado a todos porque todos han ido a comprar acciones. Al final se ha logrado lo que hace unos años unos locos dijimos en el Hotel Macarena, de llegar a un Betis donde el 55% del capital estuviera en manos de los minoritarios y se ha logrado”.

“Y si no se ha atomizado más es porque no se ha renunciado al derecho de suscripción preferente”, puntualiza Cuellar. “Es lo que pedimos hace años, que un 55% estuviera repartido entre minoritarios y un 45% para gente con más de 1%, es lo que ha salido”, señala Tirado.

Sin ese acuerdo del pasado mes de julio, las acciones de Lopera serían hoy mucho más caras. “Si gana el pleito, a nosotros los peñistas Lopera nos pidió en 2007 sesenta millones de euros, al final han costado 15,850. No sé, para algunos es un precio exagerado, para otros un precio de saldo”, indica Tirado.

“Yo creo que con esta sentencia no se hubiera vendido el 51%, se hubiera aguantado el pleito Mercantil hasta donde se pudiera y el 20% valdría ahora mismo 40 o 50 millones de euros -afirma Cuéllar-, pero lo que pienso es que el pacto ha sido en éxito, en esa doble clave, ahora mismo es muy ventajista decir que nos ha ido bien. Nosotros, a las buenas o a las malas, el 28 de julio lo teníamos claro. Efectivamente, si hace dos o tres días la sentencia hubiera condenado a Lopera a seis años de prisión, pues nos hubieran dicho que éramos unos petardos, que hay que ver lo que hemos hecho con el Betis. Pero mire usted, lo hemos asumido, desde el rigor y estudiando bien las cosas como hemos hecho desde el principio, no se ha dado una sola puntada sin hilo, las cosas se han hecho de forma rigurosa, estudiando, preparando las cuestiones, y no hablando de tonterías sin analizar las cuestiones, porque aquí ha habido muchos que han dicho muchas tonterías. El acuerdo lo hicimos con la convicción total de que era lo mejor para el Betis. Los béticos merecíamos que esto hubiera terminado el 28 de julio. La pena es que una persona que para mí tiene todo mi afecto a pesar de nuestras diferencias, como Hugo Galera, una persona inteligentísima y bética, no se diera cuenta de eso. Y se lo hemos explicado Pepe y yo por activa y por pasiva y nos hemos reunido muchas veces, pero no ha querido creer en lo que nosotros decíamos. Con la sentencia el señor Ruiz de Lopera podrá presumir de que ha sido absuelto, nosotros estamos encantados, yo creo que Lopera es bético”.

“Lopera cuando firmó con nosotros y nos dimos la mano estaba convencido de que esto era lo mejor para el Betis –prosigue Tirado-, él sabía que lo que se estaba haciendo no era solo bueno para él sino para los béticos también. Poner sus acciones a disposición de los béticos era uno de sus objetivos y el 31% del capital se ha repartido entre los béticos en unas condiciones muy ventajosas. Todos los que han querido han podido comprar acciones, y los béticos con dinero también han podido ir. Los béticos hemos dado un paso que nadie había dado en la historia del fútbol de este país, me molesta mucho que digan que la afición del Betis es conformista, cuando hemos creado la plataforma de sindicación más grande del futbol español, y del fútbol europeo, nos hemos echado a la calle, hemos llevado a los tribunales para defender la dignidad del Betis… ¿de verdad hay que aguantar las tonterías de que la bética es una afición conformista? Ahora están algunos con la exigencia, nosotros somos un club que poco a poco iremos creciendo, venimos de una etapa muy difícil, de una deuda de 90 millones de euros que nos dejaron los anteriores dirigentes, poco a poco iremos avanzando, que no nos vengan con exigencias. El Betis crecerá, sin duda, y dejaremos al otro equipo de la ciudad por detrás en poco tiempo, pero a paso y tiempo al tiempo”.

El accionariado del Betis ha quedado muy repartido. “Decíamos hace once años en el Hotel Macarena que el reparto ideal debía ser un 55% para pequeños accionistas con menos de un 1%, un 25% para accionistas entre 5% y 10% y un 20% de accionistas de menos del 5%, y es lo que hay. Hoy creo que hay un 22% o 23% muy agrupado, en torno a ABA, con un 19% entre Ángel y José Miguel y el resto entre consejeros cercanos, luego hay un 10% que está en Béticos por el Villamarín y un 7% que está en manos de Castaño, luego hay un 3% o 4% que no está definido. Me parece que no hay un grupo con un 45% ni un 32%. Aquí se han ganado votaciones en juntas de accionistas con un 27% y ahora será necesario al menos un 35% debido al voto telemático y al gran reparto que se ha realizado. Se ha logrado que el capital esté disperso y sean los béticos los que decidan cada equis tiempo los cambios en el consejo”.

“Sobre el tema de la exigencia me gustaría destacar -dice Cuellar- que aquí ha habido muchos béticos que se han jugado su patrimonio personal en interés del Betis, de forma limpia y a cambio de nada, y que hay muchos béticos de esos que escriben en los chats y en esos sitios, que tienen que darse cuenta que mucha gente de PNB, la Liga de Juristas o la Fundación Heliópolis, incluso de Béticos por el Villamarín, que se han jugado limpiamente su patrimonio, así están los 17 demandantes del Mercantil, en interés nada más que del Betis, yo no creo que eso haya pasado en la historia en ningún sitio, eso de locos de la cabeza es verdadero, que haya gente que haya sido capaz de hacer esto. De eso nos hemos acordado cuando se pactó, no se podía dejar en más riesgo a esas personas. El beticismo en  general, sus ídolos han de ser los futbolistas, pero que no se olviden nunca de estos béticos que han sido los que nos han llevado a esta cuestión. Otra cosa que creo, ya con el capital atomizado, que es hora de olvidar los rencores, los pasados, y que apoyemos durante unos años a este consejo para que hagan bien las cosas, acaben de consolidar al equipo, la estructura empresarial del Betis”.

Por último, tanto José Tirado como Adolfo Cuéllar anunciaron la próxima disolución de sus asociaciones. “El 12 abril de 2007 nació PNB en la Sala Q y seguramente 12 abril de este año haremos la asamblea donde se plantee la disolución y diremos a los socios si quieren continuar, a mí ya me toca ir a mi sitio en Voladizo”, indica José Tirado.

“En la Liga Juristas estamos pendientes de encontrar fecha para disolvernos, jamás queríamos protagonismo, si lo hemos tenido ha sido por las circunstancias de estos años. Ahora hay unos dirigentes muy buenos y el Betis ya se autodefiende a sí mismo. Este trayecto ha terminado y hay que mirar hacia el futuro y el presente esperanzador”, finalizó Adolfo Cuéllar.