Los verdiblancos son el 16º equipos que menos faltas comete y el jugador que más lleva apenas promedia dos por partido. El central Marca Bartra aún no ha hecho ninguna desde su debut

La falta de mentalidad e intensidad defensiva del Real Betis quedó ayer de nuevo de manifiesto en el choque ante el Real Madrid, en el que los jugadores verdiblancos apenas cometieron en todos el partido siete faltas (una cada 14 minutos) sobre el rival, las mismas que en la jornada anterior en Riazor ante el Dépor (ahí le valió para ganar 0-1, aunque los locales gozaron de un buen número de ocasiones) y una menos que en Balaídos ante el Celta (8), donde perdió 3-2.

Las siete faltas de ayer ante el Real Madrid se las repartieron entre Barragán, Junior y Loren (dos cada uno) y Jordi Amat, que hizo una. Los otros diez jugadores que participaron en el partido no hicieron ni una, incluido el central Marc Bartra, que aún no ha cometido ninguna en los tres partidos que lleva disputados como jugador bético. Y de vez en cuando alguna hay que hacer, sobre todo cuando son ya 50 los goles en contra que llevas en la mochila.

Instantáneas de los tres primeros goles encajados por el Betis ante el Real Madrid. En el 0-1 Cristiano está completamente solo, en el 2-2 Ramos se impone en el salto rodeado de contrarios, y en el 2-3 Carvajal elude a Jordi Amat, Joaquín, Junior y Bartra con suma facilidad.

La jugada de Carvajal, previa al 2-3 de Marco Asensio, fue un claro reflejo de esa falta de malicia defensiva de los verdiblancos, donde no hay un solo jugador de los habitualmente titulares que promedie a lo largo de la temporada más de dos faltas por partido. Carvajal se marchó de Joaquín y Jordi Amat en medio campo, colándose con el balón por medio de ambos, sin que ninguno lo frenara, luego superó en carrera a Junior -que ya tenía tarjeta y se jugaba la expulsión si le entraba por detrás- y por último eludió con limpieza el cruce desesperado de Bartra antes de servir a Marco Asensio para que anotara el 2-3 con un certero remate que sorprendió a Adán.


Ya en el 0-1 blandeó la defensa bética, pues Jordi Amat despejó flojo de cabeza un centro de Marcelo que cayó a pies de Lucas Vázquez, que tuvo todo el tiempo del mundo para pensar en el área y asistir a Cristiano Ronaldo, a quien debió molestar Joaquín, que se limitó a observar la jugada por detrás. El rechace de Adán al chut del portugués lo cabeceó Asensio entre cuatro defensores béticos.

Cristiano elude la marca de Barragán antes de marcar el 2-4.

En el 2-2 Sergio Ramos, rodeado de contrarios, gana en el salto a Jordi Amat a la salida de un córner gracias a su espectacular salto y su cabezazo pasa por encima de Adán, que también pudo hacer algo más en el citado 2-3 de Asensio y, especialmente, en el 2-4 de Cristiano, que cogió las espaldas de Barragán y recibió dentro del área libre de marca un pase de Casemiro, al que nadie encimaba, y se deshizo luego de Bartra con suma facilidad.

 

El único gol del Real Madrid que llegó tras una grave pérdida de balón fue el 3-5, tras interceptar Lucas Vázquez un pase lateral de Tello y asistir a Benzema para que marcara a placer y sentenciara el partido.

El Betis, una vez más, mostró poseer recursos más que suficientes en ataque para plantar cara a cualquier rival, pero en defensa carece de una serie de conceptos básicos, seguramente porque de inicio juegan juntos una serie de futbolistas –Joaquín, Boudebouz, Fabián, o los mismos centrales Mandi y Bartra– que no los traen de fábrica y los deben de adquirir para que el rendimiento del equipo no se resienta tanto a la hora de defender. Tampoco se entiende demasiado que Joaquín, a sus 36 años, y con el enorme desgaste que realiza el equipo a la hora de presionar en campo contrario al rival, aguante una semana tras otra casi todos los partidos completos. Su rendimiento en las últimas fases de los partidos desciende de forma notable y eso es algo que el técnico debe de corregir. Y no es el único que acusa ese gran desgaste que seguramente habría que saber dosificar mejor.

FALTAS COMETIDAS POR LOS EQUIPOS TRAS 24 JORNADAS