Organizado por el Foro Melchor de Jovellanos, se organizó en el espacio cultural “La Revuelta” uno de los actos más interesantes de la temporada por la gran calidad de las exposiciones de los invitados: la presentación de “Esclavos del honor”,  libro de Raúl Borrás.

Juan María del Pino, miembro de la entidad, presentó el acto y temática de un libro que narra el último capítulo de la presencia española en el archipiélago filipino y que lleva el subtítulo de “la epopeya de los héroes del Baler”. La novela narra el heroísmo del destacamento español que soportó un sitio de 337 días en 1898 cuando España ya había cedido a Estados Unidos la posesión de las islas. Lo protagonizaron 50 hombres humildes que carecían de las dos mil pesetas para librarse del servicio militar, pero con un profundo sentido del honor. Un libro que apasionará a los amantes de la literatura y la historia de España.


Interesantes intervenciones en la mesa de presentación

La mesa estuvo compuesta por el autor, el teniente coronel Manuel Rueda y como invitado de excepción el Cónsul de Filipinas Bidón Vigil de Quiñones.

Comenzó el Tte. Coronel que hizo una extraordinaria disertación sobre los antecedentes bibliográficos y cinematográficos del tema. Un episodio del que recientemente la Editorial Actas ha publicado el que todos los expertos consideran “ libro definitivo”, el ensayo titulado Los últimos de Filipinas. Mito y realidad del sitio de Baler de M Leyva y M. Á. López de la Asunción.

Un momento de la presentación en la sala La Revuelta.

Un momento de la presentación en la sala La Revuelta.

Rueda aportó su valoración personal sobre el episodio y afirmó con contundencia que “no tiene solidez histórica ni soportan un análisis lógico las teorías que afirman que su persistencia se debió a evitar un castigo por asesinato y apropiarse de los caudales del destacamento”. Para terminar, hizo una disección muy acertada sobre los valores de la obra. Mezcla de novela, diario y crónica, narra los acontecimientos pasados por un tamiz literario. Su desarrollo lineal en el tiempo y una narración muy ágil consigue que el espectador desee avanzar en la lectura y la hace por tanto“ digna por su atractivo y estructura narrativa de convertirse en novela de éxito”.

En segundo lugar, intervino el cónsul de Filipinas Bidón Vigil de Quiñones, curiosamente nieto de uno de los personajes principales de la historia narrada, el médico de Baler Vigil de Quiñones.

El Cónsul, también ponderó la obra, y junto al emotivo recuerdo a la figura de su abuelo, quiso destacar las magníficas relaciones de España y Filipinas y recordar que desde hace 17 años se celebra el Día de la Amistad entre los dos países en Baler y es una ceremonia muy sentida y querida por el pueblo filipino.

También recordó los valores culturales del pueblo filipino, bastión asiático del cristianismo y país que albergó la primera universidad del continente y el primero que implantó la escolarización obligatoria y quiso señalar la gran labor del senador Angara estrechando lazos entre dos estados con más de 300 años de pasado común. Bidón consideró fundamental la singularidad de que España, aún habiendo sido potencia invasora, sea tan querida y respetada hoy en día..

Raúl Borrás

El autor escribió su primera novela histórica en 2009 aunque tenía una gran trayectoria con la narrativa corta y obtuvo diversos premios literarios, Esclavos del Honor, con espléndida portada – del autor conocido por las portadas de las obras de Posteguiilo- es su primera y éxitosa incursión en Ediciones B. La portada muestra a un soldado con un gorro Jipijapa y un Mauser de 1893 con el uniforme de rayadillo de algodón -un avance frente a los uniformes de lana estadounidenses-

En La Revuelta, el autor hizo una completa y amena presentación sobre el contexto histórico español y las características más señaladas del archipiélago, desde geográficas con sus 7.100 islas a sus tres etnias. Abordó la historia que precedió los hechos desde Rizal a Polavieja, el Katipunan, la labor de Primo de Rivera hasta la Guerra Hispano-Estadounidense. Tuvo palabras para el médico Vigil de Quiñones, que atendía españoles y tagalos e incluso descubrió un antídoto contra la fiebre amarilla y el beriberi que fue muy apreciada  y no suficientemente ponderada-

Tras relatar el episodio sin desvelar particularidades argumentales, ponderó el heroísmo del hecho y lo comparó con otros sitios famosos como el del Álamo que duró 13 días, Camarón en México el hito de la Legión Extranjera francesa que apenas duró 13 horas, el asedio de Pekín 55 días.

Raúl Borrás avanzó que su obra está narrada en omnisciente tercera persona y es una novela coral con unos capítulos cortos, pero también monólogos interiores que combinan el pasado y el presente histórico.

Pese al dramatismo de los hechos, la obra incluye pinceladas de humor – homenaje personal del autor a John Ford, y con respecto a los episodios que parecen inverosímiles y que plantean al lector “qué es realidad y qué es ficción” son los más cercanos a la cruda realidad. Borrás cerró el acto animando a los lectores a “disfrutar de la Historia de España sin complejos”