Presentación en el Ateneo de “Gritos de silencios”, de Donna Behar

EL pasado día 19 de noviembre tuvo lugar en el Ateneo de Sevilla una velada literaria relevante: la presentación del poemario Gritos de silencios, primer libro de la autora sevillana Donna Behar Valdés.

El acto, que congregó a un nutrido aforo, fue presidido por Atenea Melgarejo Vargas, Vocal de Ciencias Económicas y Empresariales de la Docta Casa, y la presentación de la obra corrió a cargo de José Vallecillo López, Vocal de la Sección de Literatura de la misma entidad.

La autora, dedicada profesionalmente a actividades de comunicación, tiene entre sus aficiones artísticas el género lírico y la fotografía. En su intervención explicó cómo desde niña el interés que sentía por la lectura ha desembocado en un verdadero amor por la poesía, que durante mucho tiempo ha ido destilando lentamente, materializado en poemas en verso y en prosa, algunos de los cuales da a conocer ahora por primera vez en este libro.

Igualmente abordó Donna Behar su poética esencial, que se resume en su ideal de una escritura en libertad, que da cuenta del mundo íntimo, del eco que las vivencias han ido dejando en su sensibilidad a lo largo de los años. Ella busca la expresión de su sentimiento y anhela la comunicación con los lectores, que pueden sentirse reflejados en sus palabras.

El libro

Gritos de silencios es un hermoso poemario, cuidadosamente editado por Círculo Rojo, con una elegante cubierta que recuerda los diseños art deco. Lleva un prólogo del profesor Miguel Cruz Giráldez y consta de un centenar de composiciones –muchas de ellas muy breves–, en verso y prosa. Podríamos hablar de “micropoesía” en la mayoría de los textos que lo integran.

El libro estaba impreso, confeccionado y listo para su salida y difusión en el mes de marzo de 2020, pero las circunstancias tan excepcionales que justo a partir de entonces hemos padecido impidieron su presentación hasta ahora.

La presentación

José Vallecillo destacó el rico universo lírico de esta obra, que, según él, constituye un verdadero “cancionero amoroso”, en el que la experiencia del amor –expresada en primera persona– es el eje temático del libro. Señaló el carácter antitético del título, que lo sitúa en la estela petrarquista: poesía de un radical intimismo, nacida de una profunda introspección.

Para Vallecillo, Donna Behar demuestra en su libro una extraordinaria sensibilidad, que se manifiesta ya desde el oxímoron Gritos de silencios, que desde el principio capta la atención del lector: dos términos opuestos y contradictorios, pero, a pesar de ello, complementarios.

Del verso libre a la prosa poética

El verso libre predomina claramente en las composiciones del poemario, aunque también hallamos hermosos textos escritos en una cuidada prosa de carácter lírico. La autora, aun ajena a las exigencias del metro y la rima, no renuncia al ritmo –cualidad esencial de la poesía–, por lo que su prosa tiene una gran musicalidad y belleza en cuanto al tratamiento de los recursos poéticos, recurrencias fónicas, metáforas, paralelismos, sinestesias, etc. El presentador fue desgranando todos estos aspectos apoyándose en citas de los poemas del libro.

En la primera composición en verso, la autora hace un guiño a un noble ejercicio retórico tradicional, el acróstico, en estos versos que declaran su nombre:

 

Disfrutando los momentos,
Observo cada movimiento
Natural, transparente y entregada.
Nada me frena ante los sentimientos,
Amando…apasionadamente.

 

En estos poemas Donna Behar se acerca a lo que algunos críticos llaman “poesía de la experiencia”, pues, partiendo de unas vivencias personales, construye sus creaciones a través del depósito de la memoria, reelaborando luego, a posteriori –como indicaba Bécquer–, el sentimiento para destilarlo en palabras. Así, las emociones confluyen en un auténtico “estado poético”: amor, ausencias, recuerdos, anhelos, deseos…

De esta afinidad surgen inevitables ecos becquerianos. La autora emplea elementos y símbolos de la naturaleza, que se convierte así en confidente del dolor, y también del gozo, como en la actualización del tópico beatus ille.

Asimismo aparecen otras facetas ligadas al tema central: los sentidos y su importancia fundamental en el enamoramiento: el tacto, el oído y, sobre todo, la mirada, que recorre de principio a fin Gritos de silencios. Los ojos aparecen como transmisores del amor, al igual que en los platónicos, en los poetas del “dolce stil novo”, en Petrarca, en el amor cortés y en cualquier corriente literaria que exprese la intensidad del sentimiento amoroso.

Una autora que llega para quedarse

Donna Behar da visos en este su primer poemario de ser una escritora que tiene mucho que decir y comunicar en el futuro. Una sólida base lírica (Petrarca, Bécquer, Machado, la “poesía de la experiencia”) subyace aquí, y, tras el tamiz de la sensibilidad, es la tierra que permite florecer los textos plenos de belleza y sentimiento de la autora. Estos altos valores líricos se dan la mano en cada composición, en cada página, transmitiendo con una gran delicadeza esa pasión a los lectores, a aquellos lectores, como dice en los versos que cierran el libro: que saben que la vida / es un instante y no se detiene.

El acto concluyó con una lectura de poemas a cargo de la autora, que de forma original acompañó su recitación con proyecciones audiovisuales.

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