El Festival D’Avignon (Francia) acoge hasta mañana y durante el pasado fin de semana la nueva propuesta escénica de la artista, que reflexiona en torno al tema de la maternidad compartiendo escenario con la cantante Silvia Pérez Cruz y también con la madre de la creadora, Lola Cruz

‘Grito Pelao’ es una coproducción en la que han participado un total de cinco instituciones, además de la Bienal de Flamenco y el Festival D’Avignon, Théâtre national de la Danse de París, Grec 2018 Festival de Barcelona, Théâtre de Nîmes y Chaillot (París) -del que Rocío Molina es artista asociada-, y cuenta con la colaboración del Festival Temporada Alta – Girona; Teatros del Canal – Madrid.

El último espectáculo de la bailaora y creadora Rocío Molina sumerge al público en el deseo personal de Rocío de tener un hijo y a la vez en un entramado de relaciones que le proponen una reflexión sobre la maternidad.

La Bienal de Flamenco ha coproducido este espectáculo y, en representación del festival, Antonio Muñoz, delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, y Antonio Zoido, director de la XX Bienal de Flamenco, quisieron estar presentes en este estreno mundial, que tuvo lugar el pasado viernes. El público sevillano podrá disfrutar de ‘Grito Pelao’ como parte de la programación oficial de la Bienal los próximos 18 y 19 de septiembre en el Teatro de la Maestranza.


Durante estos días el escenario instalado en el Cour du lycée Saint-Joseph (Avignon, Francia) está siendo testigo de las primeras cinco funciones de ‘Grito Pelao’ en el marco del Festival D’Avignon. Este festival es una muestra multidisciplinar de artes escénicas que se celebra cada mes de julio, y que con 71 años de historia está considerado como el más antiguo de Francia, y uno de los que cuentan con mayor tradición en Europa.

Rocío Molina (Málaga, 1984) empieza a bailar a los tres años, con siete esboza sus primeras coreografías, a los diecisiete se gradúa en el Real Conservatorio de Danza de Madrid con matrícula de honor y entra a formar parte del elenco de compañías profesionales con gira internacional. Es una coreógrafa iconoclasta y ha acuñado un lenguaje propio cimentado en la tradición reinventada de un flamenco que respeta sus esencias y se abraza a las vanguardias. Artista radicalmente libre, aúna en sus piezas el virtuosismo técnico, la investigación contemporánea y el riesgo conceptual. Sin miedo a tejer alianzas con otras disciplinas y artistas, sus coreografías son acontecimientos escénicos singulares que se nutren de ideas y forma culturales que abarcan desde el cine a la literatura, pasando por la filosofía y la pintura.

Silvia Pérez Cruz (Palafrugell, Girona, 1983) es una de las voces más sobrecogedoras que ha aparecido en los últimos tiempos en la península. Habla el lenguaje de la música desde que tiene uso de razón, creció entre canciones populares ibéricas y latinoamericanas, se educó en el clásico y el jazz. Contagiada por el flamenco a través de una conexión que parece sobrenatural, canta de una forma que sólo es suya y estremece. Sería imposible encuadrar a Sílvia Pérez Cruz en un solo estilo. Es versátil e inconfundiblemente personal. Dos cualidades que raramente coinciden y en cambio a ella la definen. Es fiel a los diferentes estilos que aborda sin dejar de ser, en ningún momento, ella misma.