La antigua calle de la Imprenta, la actual calle Pajaritos, albergó una imprenta pionera en España en 1511, justo 70 años después de Gutenberg en Alemania. Tan sólo ciudades como París, Venecia, Amberes o Sevilla, por su fácil acceso a través del río, eran los enclaves adecuados para estos iniciales establecimientos. En la imprenta sevillana, de la familia Cromberger, se editó el primer tratado de Geografía de la Historia, la Suma, y desde allí Juan Pablos fundó la primera imprenta de América Latina en México. Una calle cargada de historia, que ya en el siglo XVII cambió a su actual denominación por una antigua taberna, y más tarde en ella se instauró la primera sede del Banco de España.