Éxito absoluto de la 1ª jornada de “Letras en Sevilla”
La gran incógnita era la posición de Pérez Reverte ante la tauromaquia

Este martes abrían las jornadas, no podían haberse abordado mejor. En un tema tan peliagudo en el que conviven perspectivas diametralmente opuestas, la organización y coordinación lograron elegir unos ponentes de altura, con disertaciones encendidas pero totalmente complementarias. El broche final, la comparecencia de un mito viviente: el gran Rafael de Paula, el último torero de la intelectualidad. 

Españolidad, arte, ecologismo versus animalismo, la esperada convocatoria de Letras en Sevilla comenzaba este Martes 16. El patrocinio de la Fundación Cajasol, con su espléndido escenario, la coordinación de Pérez Reverte, el escritor con más tirón popular, y la dirección y presentación de Jesús Vigorra, de los mejores comunicadores culturales de este país, ha demostrado a lo largo de las distintas “Letras en Sevilla”  formar un trío imbatible. Conseguir un evento cultural que combine y aporte amenidad, atractivo, erudición, sorpresa y emoción no es algo que se vea y pueda disfrutarse todos los días. 

Para los no afortunados o que estén fuera de la ciudad, se ha habilitado la posibilidad de poder disfrutarlas en streaming, opción muy seguida otras ediciones. Además esta vez añade en sala un atractivo más, unas pantallas que van recogiendo la opinión de la calle en la que antitaurinos y taurinos dejan sus tuits. Un reflejo del gran tirón que despierta “Letras en Sevilla” de Cajasol.

Rubén Amón, difícilmente superable

Entre los comparecientes, Rubén Amón deslumbraba con un discurso que atesoró todos los valores de los grandes oradores. Cultura en grado sumo, la ópera, la liturgia, la emoción, y la defensa a ultranza de un arte superior en el que la vida y la muerte como eros y tánatos interactúan llevando al hombre a su esencia. Moduló su voz y sus silencios y exhibió algo que pocos conocían: una faceta íntima y emocional más allá de las opiniones de las tertulias y sus libros especializados, aportando una visión metafísica. “Los toros son cultura porque si no estaríamos en un matadero, y si no lo son, peor para la cultura”.

Tuvo especial interés para los historiadores su reflexión sobre los toros y los hombres de la izquierda en el siglo XX y los argumentos de los taurinos: Me da exactamente igual que de los toros dependa el porvenir del toro de lidia y me da exactamente igual la dehesa. Me interesa como una expresión plástica, creativa, estética descomunal, cuya legitimidad y moralidad provienen precisamente del contacto con la muerte, precisamente contacto con la sangre”.

Siempre que se habla de Rubén Amón es de justicia recordar a su padre, “el último humanista del siglo XX y una figura de imposible reemplazo: Santiago Amón”. 

 

 

Rosa Montero sorprendió también al auditorio. Nadie -o muy pocos- esperaban que fuera hija de torero y por lo cual hablara con un “conocimiento de causa” que le acercaba al tema en posición privilegiada. Fue firme, argumentó con solvencia y encandiló a los animalistas que poblaban la sala.

Por la tarde, Antonio Lucas y Edu Galán hicieron una visión “desde la izquierda”. El único pero a las jornadas es la presencia de una derecha que siempre ha defendido y defiende hoy la tauromaquia -con valentía según algunos y con rédito electoral según otros- y que no estuvo presente en ninguna comparecencia.

El tándem Lucas y Galán fue inesperado, porque mientras Lucas sublimaba el contenido artístico de la “mal llamada fiesta”, adornando su discurso con una voz cálida y envolvente, digna de galán de radio, Galán se manifestaba “ataurino”, provocaba al espectador con frases incendiarias -cómicas- se atrevió con alguna sobre la Semana Santa a la vez que ponía los pies en la tierra sobre el discurso Netfllix-Disney de otorgar a los animales inadmisibles sentimientos humanos. Entre los titulares, “etiquetar de asesinos a los que asisten a los toros es contraproducente y miserable” o “ir a los toros es un ejercicio muy íntimo, como ir a misa, es una liturgia”.

El fin de fiesta fue Paula, todo un mito del toreo. Grande entre los grandes, y el recuerdo de aquellos “toreros de la intelectualidad”. Cajasol consiguió que viniera y compareciera ante el público- algo que se dudó hasta el último momento-. La presencia escénica de Paula, aún en silla de ruedas, enmudeció instantáneamente a un auditorio que se levantó en pie para homenajearlo.

 

 

El discurso de Paula fue como comentó Pérez Reverte: “Una muestra de su forma de torear. A veces se dormía con el capote con verónicas de auténtico genio y la gente se volvía loca. Tenía arte a raudales y lo repartía con cuentagotas. Era, según Bergamín, “la música callada del toreo”.

El maestro de Jerez no defraudó desde su primer envite: “El que ha puesto el título de este debate es un ignorante. Parece mentira que tengan que preguntar si el toro es cultura o barbarie. Es muy fuerte. Yo soy el primer partidario de que el toro bravo sea el gran protagonista de la corrida. Por delante del torero”.

Cuando parecía errático, la luz se encendía dando titulares imbatibles. Barbarie fueron el Holocausto, la Inquisición y la quema de Nerón, no el toreo”, dejando en evidencia que la leyenda negra ha llegado hasta a los toreros,yo he toreado mejor que Belmonte”. Leonardo, Unamuno, Colón, Ortega.. junto a Belmonte y su gran Joselito el Gallo, su referente. Desde el tendido de butacas, su continuador natural, Morante, y al finalizar, amantes del toreo, algunos viejos aficionados en silla de ruedas como él, querían compartir una instantánea con una leyenda. De esas cosas que se recuerdan toda la vida… “Yo en Sevilla una vez en  Cajasol pude ver y oir a De Paula”.

 

 

La gran incógnita era la posición de Pérez Reverte ante la tauromaquia. Como siempre, no se casó con nadie…no contentó ni a unos ni a otros, manteniéndose en ese espacio que hace que le llamen facha los de izquierdas y rojo los de derechas. Después de releer un emocional artículo suyo sobre sus vivencias infantiles que engrandecía la experiencia de “La Fiesta”, afirmó que “Sin ser antitaurino en absoluto, viendo los ojos de los toros, veo a mis perros y ya no puedo asistir a las corridas”. ¿Eso no es estar en contra, o es estar a favor? Como siempre, desconcertando.

Hoy miércoles participarán Beatriz Badorrey y Juan Ignacio Codina; los abogados Nuria Menéndez de Llano y Joaquín Moeckel; el actor Emilio Buele para la lectura de textos literarios inspirados y en contra de la tauromaquia; y la intervención de los Juan Antonio Ruiz Espartaco con el propio Reverte cerrarán la jornada. Tendrán difícil superar la jornada inaugural, pero en Letras en Sevilla de la Fundación Cajasol, se ha demostrado que todo es posible.

 ¿Dónde? Fundación Cajasol. Plaza de San Francisco, 1. Sevilla




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