Desde el pasado mes de septiembre se puede visitar el Palacio Arzobispal de Sevilla, que se suma a la oferta de los conjuntos monumentales de Sevilla. El verano es una oportunidad magnifica para descubrir el histórico edificio y sus innumerables obras de arte

Durante la visita, que dura en torno a cuarenta y cinco minutos, se mostrará el interior de un edificio que alberga las oficinas de la Curia Diocesana y es residencia del Arzobispo. Concretamente, el recorrido atraviesa las dependencias en las que se custodia un auténtico tesoro artístico.

Recorrido catequético y cultural

El recorrido tiene un carácter eminentemente catequético y cultural, en la medida que se detendrá en unas obras de arte que “pueden ser aprovechadas para la evangelización y la catequesis”, según destacó el Arzobispo de Sevilla en un reciente encuentro digital.


El recorrido por el arte que se custodia en el Palacio Arzobispal no dejará indiferente al visitante. No hay que ser un experto en arte y patrimonio para caer en la cuenta del tesoro que se custodia en el Palacio, un legado de los sucesivos prelados que han gobernado la sede de San Isidoro hasta nuestros días.

Estos salones del Palacio Arzobispal albergan como un gran tesoro una de las principales pinacotecas de la ciudad de Sevilla. Esta calificación no es gratuita, y está avalada por dos murillos –La aparición de la Virgen a fray Juan de Quirós y La entrega del rosario a Santo Domingo de Guzmán-, seis zurbaranes –Las lágrimas de San Pedro, y los retratos de Maese Rodrigo Fernández de Santaella, San Francisco de Asís, San Bruno, Santo Domingo y San Pedro Mártir-, diversas obras de Herrera el Viejo, el calabrés Matia Pretti o la increíble colección de Juan de Espinal que se puede apreciar sobre todo en el denominado salón de los cuadros, la mayor estancia del Palacio decorada profusamente con obras de este exponente del rococó sevillano en las que se repasa la historia de la Salvación.

Los visitantes se darán cita en el patio central del palacio una vez tramitado el ingreso desde la Librería Diocesana. Desde ahí subirán a la primera planta del edificio por la escalera principal, diseñada por fray Manuel Ramos en la segunda mitad de siglo XVII. El citado salón de los cuadros, la galería de los obispos, el salón del trono, oratorio y el anteoratorio  son las dependencias que podrán recorrer las ciento veinte personas que visiten el Palacio cada una de las jornadas previstas.