El doble punto G

Le propuse hace unos días al infinito creador Gonzalo García-Pelayo que se viniese al programa “Patrimonio Andaluz”, de Radio Andalucía Información, para hablar de cine hecho desde Andalucía: sea en Kazajstán, en Argentina, en Nigeria, en Teruel o en Portugal, pero cine que transpira talento y espíritu andaluz.

Andaba mal de tiempo, porque ese día de la grabación se encontraría en Madrid, lo cual le impediría estar en el estudio, aunque siempre podíamos mantener la charla por teléfono. Se nos ocurrió que quizá sería buena idea que su productor actual, el irrepetible Gervasio Iglesias (G+G), sí estuviese para la ocasión en el estudio y convertir aquello en una ronda de palabras a tres bandas, pero ese día Gerva estaría en Extremadura, avanzando localizaciones para una de las 8 películas que Gonzalo (16 si contamos con los making-of correspondientes de cada una de ellas) se ha propuesto rodar en un año, proyecto que ni siquiera Spielberg u Orson Welles habrían tenido la osadía de acometer.

Nos pareció normal que estuviesen tan atareados y sin tiempo que perder para cumplir los plazos de ese reto apabullante, así que esta vez no habría ocasión de que nos regalaran su presencia…

De acuerdo, no deseamos interrumpir vuestro trabajo ni haceros más difícil la ingente labor que aún os queda por delante: han estrenado dos películas -una de ellas grabada en Kazajstán-, otra más está en proceso de montaje, se disponen a empezar la cuarta, que será en Argentina, y preparan localizaciones de la quinta y sexta -habrá rodajes en África- para que no les empitone el calendario con los cuernos de las prisas y de las agujas del reloj.

Les propusimos entonces que en lugar de entretenerles de sus obligaciones, nos acoplaríamos al ritmo desenfrenado de productor y director y, en un ejercicio de “radio verité” (así lo definió el propio Gonzalo), los pondríamos en contacto a la vieja usanza mediante una operadora telefónica para que mantuvieran una conversación de trabajo a través del cable, pero retransmitida por la radio.

Nos íbamos a mimetizar con el paisaje-universo en el que ambos viven estos meses y ofreceríamos a nuestra audiencia un documento real y vivo de cómo lidian dos creadores inagotables y llenos de pasión e ingenio con el prosaico día a día de organizar a ese ejército coral de ideas y personas que exige el cine y que compone las películas de Gonzalo.

Supe enseguida que resultaría sorprendente, pero no hasta el punto de que se metieran tanto en “el papel” de su propia realidad (esto es muy de las películas de Gonzalo) que allí mismo, durante la conversación entre ambos, resolvieran varios problemas que al parecer mantenían encallada la buena marcha del singular proyecto épico, colosal…

Unas horas después de realizar la grabación recibí un mensaje del ayudante de dirección del propio Gonzalo, Joserra Halcón, hijo del cineasta Manuel Pío Halcón, que se arruinó con Galgo Films, y nieto del inmenso novelista Manuel Halcón, autor de “Manuela”, que el propio Gonzalo llevó al cine, quien a su vez fue primo del casi mítico Fernando Villalón, protagonista de aquella otra hazaña, tan ruinosa como legendaria, de intentar obtener una ganadería de toros con los ojos verdes.

Joserra me daba las gracias por la feliz idea de poner en contacto telefónico a Gervasio y a Gonzalo, pues, al fin, en esos casi veinte minutos únicos de charla, a solas los dos pero delante de toda Andalucía, lograron desatascar los escollos que estaban entorpeciendo varios de los rodajes pendientes.

La “radio verité” se hizo más ‘verité’ que nunca y Joserra Halcón me solicitaba la grabación que habíamos hecho para incluirla en el making-of que realizan en paralelo de cada uno de los rodajes y que se estrenan como si de una película más se tratara. Para colmo, una de las ocho películas, ya terminada, se titula “Así se rodó Carne quebrada”, que es en sí misma una fantasía a modo de making-of de otra de las películas pendiente de rodar y que se titula “Carne Quebrada” y de cada una de ellas se compondrá su propio making-of…, como si consistiera en un juego de matrioshkas infinitas, unas dentro de las otras.

Si cuando James Joyce escribió su “Finnegan’s Wake” dijo que con ese libro mantendría ocupada a la crítica literaria los próximos 300 años y sobre la obra de Stanley Kubrick, 22 años después, aún se sigue especulando y disertando acerca del significado del más ínfimo detalle, sospecho que a este increíble proyecto de Gonzalo le sucederá algo parecido.

Los entusiastas y estudiosos de la obra incomparable de Gonzalo García-Pelayo tuvieron ayer domingo la oportunidad de asistir a una ‘jam session’ verídica e insospechada sobre la intrahistoria de su universo personal en el programa “Patrimonio Andaluz”, en Radio Andalucía Información.

He dicho.




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