El Ayuntamiento de Sevilla inaugura Década, la exposición conmemorativa de Miguel Caiceo

El delegado de Gobernación, Juan Carlos Cabrera, inauguró ayer en el Ayuntamiento de Sevilla la exposición Década, con la que se conmemoran los diez primeros años de la carrera como pintor de Miguel Caiceo. El famoso humorista y actor inició en 2010 una nueva trayectoria que sumar a la teatral, cinematográfica, televisiva y hasta discográfica. El éxito de sus trabajos en la pintura y el collage, que ya forman parte de cualificadas colecciones privadas, le ha llevado al reconocimiento oficial de la ciudad que lo vio nacer, celebrando esta cifra redonda con una amplia muestra de 61 obras, bien representativas de una producción que ha sido enormemente intensa y fructífera.

A las seis en punto de la tarde dio comienzo en el Ayuntamiento de Sevilla la inauguración oficial de la exposición Década, con la que se conmemoran los diez años del actor Miguel Caiceo en el mundo de la pintura y el collage.

El delegado de Gobernación y Fiestas Mayores, Juan Carlos Cabrera, abrió el acto con palabras de acogida para el artista Miguel Caiceo, al que definió como uno de los sevillanos ilustres de la ciudad que tiene abiertas las puertas del Ayuntamiento para reconocer públicamente su trabajo. A título personal y en sus relaciones amistosas con el artista, Juan Carlos Cabrera hizo mención a las grandes cualidades humanas de Caiceo.

Ocupó a continuación el atril de la presentación el comisario de la muestra, Antonio Bejarano, que afirmó que “situar a Miguel Caiceo es tan difícil como ubicar una época de esplendor absoluto en el arte, sin menosprecio del resto”, añadiendo que es “amigo de sus amigos, entusiasta coleccionista de ARTE, sí, en mayúsculas, donde atesora una variada y variopinta colección digna de museo, amasada a lo largo de su vida. Cerámica, pintura, mármoles, escultura, grabados, cobres, pitilleras, sillas, muebles… hasta bolas embellecedoras de escalera. Un paseo desde el arte romano hasta el costumbrismo más puro y sevillano”. Añadió que “su obra, en esta primera década que celebramos, es un reflejo de su vida y sus pasiones: desde el grafito a las ceras, pasando por el collage, la abstracción… lo que su corazón y su mente inquieta le dicten”.

Al llegar su turno de palabras, Miguel Caiceo se manifestó muy emocionado, agradeciendo a tantos amigos que se encontraran en el Ayuntamiento acompañándolo en esos momentos tan importantes de su vida y de su trayectoria como pintor, nombrando especialmente al gran creador especialista en bordados Francisco Carrera Iglesias, al fotógrafo Luisma Tormé y al periodista José Antonio Rodríguez, al que citó como su mejor amigo.

Narró con su propio gracejo de buen contador de anécdotas cómo fue la primera vez que sintió la necesidad de pintar y lo que compró para empezar a hacerlo, lo mismo que había visto comprar a quien llevaba delante en el mostrador de una tienda: un carboncillo y goma de borrar. Además, compartió con todos la gran experiencia de la soledad que exige la pintura, su creación conveniente en la intimidad. Hasta llegar a la pintura, Miguel Caiceo confesó hallarse rodeado siempre de colaboradores en la televisión, en el cine o en el escenario: managers, regidores, directores, responsables de la iluminación y el sonido, etc. Pero en la pintura se descubrió necesariamente solo.

Numerosas personas de la vida cultural y artística sevillana acudieron al Ayuntamiento de Sevilla para ver la exposición en el patio central de su sede en la Plaza Nueva: entre ellas, Enrique Casellas, Patricia Vela, Beatriz Galiano, Antonio María Lebrero, Roberto Pardo y José María Fuertes.




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