La Hermandad de El Baratillo trasladó en andas a la Virgen de la Piedad y al Cristo de la Misericordia desde su capilla hasta la Iglesia del Señor San Jorge. El motivo de esta procesión fue el de celebrar en el templo de la orden de la Santa Caridad la solemne Función Principal de Instituto. A la salida, la calle Adriano recordó bastante la tarde del Miércoles Santo, pues cientos de personas se aglomeraron para presenciar este acto extraordinario que se repite cada año para llevar a cabo uno de los cultos más importantes de la popular Hermandad sevillana.


La ocasión de ver en la calle a la Virgen de la Piedad y al Cristo de la Misericordia, en andas, desprovista la escena de elementos que la completan en su paso de Semana Santa  -como la cruz, escaleras y sudario-, propició contemplarlos a través de calles inusuales que no forman parte de su recorrido del Miércoles Santo. Ante la capilla del Dos de Mayo, El Baratillo recibió la cortesía de la Hermandad de Las Aguas. Una coral, magníficamente dirigida y ataviada con túnicas, precedía el caminar de los numerosos hermanos que portaban las andas de La Piedad. La llegada y entrada de la Virgen y el Cristo muerto sobre su regazo sirvió ante cientos de miradas la contemplación del bellísimo conjunto que reunía las tallas de Fernández Andes, Ortega Bru y, en el retablo al fondo del templo, las de Pedro Roldán, también con Cristo muerto, descendido de la cruz.

Fotografías de Beatriz Galiano.