La presea, recién restaurada, ya luce en las sienes de la Virgen de la Esperanza Macarena

Corona Armenta restaurada / Hermandad Macarena

Corona Armenta restaurada / Hermandad Macarena

La Hermandad de la Macarena ha restaurado una de las joyas que posee la dolorosa en su ajuar, la corona de plata sobredorada de Emilio García Armenta, fechada en el año 1969.

Los trabajos de restauración llevados a cabo en el taller de orfebrería de Fernando Marmolejo Hernández durante un mes, aproximadamente. Se han desmontado todos los elementos estructurales para dotarlos de solidez y eliminar, además, las deformaciones matéricas debido a su manipulación.


Al mismo tiempo, se ha renovado el sistema de muelles de las estrellas, enderezadas las deformaciones de los resplandores e imperiales y soldadas las fisuras existentes en el canasto. Para concluir esta restauración, se ha procedido al pulido y abrillantado de todos los elementos, además de aplicarle a la corona, un baño de oro naranja de 18 kilates exactamente idéntico al que tuvo en su origen.

La presea fue confeccionada en plata de ley sobredorada a dos caras en oro fino, siendo el diámetro y demás medidas muy similares a la corona de oro de la Virgen y figurando en la misma dieciocho estrellas y varios escudos en esmalte, que representan a S.S. Pablo VI, S.S. Juan XXIII, al Cardenal Arzobispo de Sevilla Dr. Bueno Monreal, a las Hermanas de la Cruz y a la propia hermandad. La ráfaga tiene dos partes, una diadema casi lisa, con perfil superior ondulado y elementos vegetales de corte barroco en el inferior. Sobre la diadema va la ráfaga propiamente dicha que alterna rayos biselados con módulos vegetales simétricos, rematados por estrellas de seis puntas.