Muere Antonio Pardo, destacado hermano e histórico prioste del Baratillo

A los 88 años de edad ha fallecido en Sevilla Antonio Pardo, uno de los hermanos más antiguos del Baratillo, destacado prioste de la Hermandad y miembro de su Junta Consultiva. Como un signo providencial se ha dado la circunstancia de que mientras el inolvidable cofrade era incinerado ayer Miércoles Santo (día en que hubiera salido la cofradía de sus amores), se estaba celebrando en esos mismos momentos la misa virtual de su Hermandad del Baratillo, oficiada por el sacerdote Andrés Ybarra Satrústegui.

 Se ha ido uno de los grandes hombres de la historia más íntima y entrañable de la Hermandad del BaratilloAntonio Pardo ha tomado definitivamente y para la eternidad  la mano de su Cristo de la Misericordia,  extendida siempre sobre su sudario blanco y desvanecida al amparo del regazo de la Piedad.

Deja un legado de fidelidad y dedicación a su Hermandad del Baratillo, en uno de esos claros ejemplos que identifican a una persona con su Hermandad, en ese posesivo tan sevillano por el que alguien acaba convirtiendo a la Hermandad en parte de su familia.

Antonio Pardo era bueno a leguas, desde lejos ya se le veía venir cargado de bondad. Y entre tantos testimonios de condolencia y pesar por su fallecimiento, Rogelio Gómez Trifón  -primer consiliario de la actual Junta de Gobierno del Baratillo-  lo recuerda en su comportamiento y cariño, junto a su viuda Loli, como a los “abuelos adoptivos de mis hijos María y Rogelio”, cada vez que él y su mujer, Blanca Usín, los necesitaban para quedarse al cuidado de los niños.

En el año 1992, de la Exposición Universal de Sevilla, Antonio Pardo fue el relevante prioste que hubo de encargarse de la responsabilidad de la Hermandad para formar parte de la Magna Procesión del Santo Entierro.

Su última aparición pública fue el pasado 1 de marzo, domingo, durante la Función Principal de Instituto de la Hermandad del Baratillo, celebrada en la Iglesia de la Caridad, viendo a su gran amigo el abogado Joaquín Moeckel recibir de manos del arzobispo de Sevilla, monseñor Asenjo, la Medalla de Oro de la corporación. Y posteriormente Antonio Pardo acudió con su esposa, su inseparable Loli, al almuerzo de la Hermandad en el Casino de la Exposición. Nuestra fotografía recoge al matrimonio en la mesa que ocuparon hace poco más de un mes.

Antonio y Loli fueron padres de Jesús, Antonio y Mariló.

Descanse en la paz del Señor, hasta siempre, querido Antonio Pardo.

 

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