Un informe en el que se adjuntan imágenes del mal estado que presentan las piezas, con numerosas grietas por mala praxis

A poco más de un mes para que se celebren las elecciones en la Hermandad de Monte-Sión, una denuncia en Palacio ha creado la controversia en el seno de la entidad. Hecho que ha obligado a la corporación de la calle Feria a emitir un comunicado esclareciendo la cuestión sobre la actuación llevada a cabo en las cartelas del paso de misterio del Señor de la Oración en el Huerto, precedida de una queja interpuesta en Palacio, por un hermano de la corporación.

La denuncia llevaba agregado un informe de 14 líneas del restaurador Gutiérrez Carrasquilla que indica que no es aconsejable la intervención sobre las piezas, a lo que la hermandad responde que este escrito “carece de toda legitimidad técnica y no está sustentado en criterios especializados”. El restaurador “basa su informe en el ‘conocimiento’ que le traslada el denunciante, sin acreditar presencialmente el estado de las cartelas ni conocer los motivos por los que, de forma diligente, la junta de gobierno tuvo en consideración el encargo de los trabajos a David Segarra“.


El informe de Segarra hace una descripción histórico-artística de las obras haciendo hincapié que “la policromía original, corazas y cascos alternan el oro fino con la plata fina (u oro blanco fino) mientras que en la actual solo predomina el oro, originalmente los relieves poseían más definición y maestría en el rascado del estuco de los rostros, manos, paños, elementos arquitectónicos, etc. Pero sobre todo, la riqueza en la elaboración ornamental de los estofados y la destreza de la policromía, aspectos de los que carece claramente la actual policromía y que Buiza bordaba”. Termina haciendo referencia a “detalles de nivel técnico/artístico que han degenerado a estas piezas tras la retirada de su capa de preparación y policromía original, tras la intervención del año 1986 por un artesano no cualificado” lo que ha ocasionado el deterioro de las imágenes que se encuentran con numerosas grietas, además de las malas praxis llevadas a cabo en restauraciones anteriores con el empleo de materiales de una bajísima calidad.

La corporación del Jueves Santo termina indicando en cuatro puntos, los criterios de intervención llevados a cabo con conceptos básicos y generales, aplicables en cualquier actuación de esta envergadura

  1. Necesidad de la intervención. La actuación ha de estar justificada por el estado de conservación.
  2. Valorar la importancia de un trabajo en equipo de todos los especialistas que, directa o indirectamente, intervengan en el bien cultural.
  3. La intervención debe respetar las huellas del pasado, siempre que no interfiera en la obra original y en su conservación futura.
  4. Los tratamientos y materiales aplicados en la conservación y restauración deben estar justificados y experimentados ampliamente en el tiempo.

 

Imágenes del informe de las cartelas del misterio / Hermandad Monte-Sión