La poderosa luz de Triana, Jesús de las Penas y La Estrella

En la capilla de la calle de San Jacinto se celebró el besapié a Nuestro Padre Jesús de las Penas, de la Hermandad de La Estrella. Multitudinario un año más, con miles de personas acudiendo devotamente a encontrarse con la conmovedora imagen del Cristo ante el altar mayor, la ocasión propició simultáneamente para contemplar a la Virgen trianera vestida de hebrea.

La impresionante talla orante de Jesús de las Penas, obra de José de Arce datada en 1655, ha vuelto a recibir un año más los besos de miles de devotos que han ido acercándose hasta la capilla de la calle San Jacinto. Una larga cola que avanzaba con regularidad y mucho respeto entre quienes la formaban, iba dando la oportunidad de llegar ante el Cristo y conmoverse al presenciar tan próxima como a sus labios la maravillosa escultura tan llena de una expresividad humilde y entregada al espantoso sacrificio de la cruz.

La extraordinaria ocasión del besapié del Señor de las Penas, ofrecía también la no menos extraordinaria de encontrarse ante la famosa Virgen de La Estrella, que ocupaba vestida de hebrea el altar del Cristo.

La galería de imágenes de nuestra colaboradora Beatriz Galiano da con extensión de detalles las pruebas de la exquisitez con la que la Hermandad de La Estrella ha mostrado a sus titulares. Con un gusto indiscutible, presentados dentro no ya de una capilla, sino desde la creación digna de una atmósfera íntima y de recogimiento, tan propia de una Hermandad que sabe muy bien lo que hace, no sólo en el orden estético, de puro refinamiento, sino en obras asistenciales, de evangelización, catequesis de jóvenes, promoción de culto a la Eucaristía, etc.

La Estrella vestida de hebrea es canon cofrade de Sevilla en el que tantas hermandades deberían fijarse. No en vano, La Estrella fue un día de la más reciente historia del siglo XX el espejo donde se miró hasta la Esperanza Macarena, tomando prestados de La Estrella sus ropajes y corona para sumarse a lucir el clásico atuendo de las vírgenes sevillanas en Cuaresma.

La belleza de La Estrella es tal vestida de hebrea, que bien podría ser considerada por su Junta de Gobierno la posibilidad de que un año, con carácter excepcional, saliera de este modo bajo su palio el Domingo de Ramos. Puede que sea el momento de pedirlo ahora que su hermano mayor, Manuel González Moreno (un hombre que trata a la Virgen desde las Bodas de Caná, pues tiene tanta fe en Ella como si hubiera contemplado el milagro de convertir el agua en vino), entendería perfectamente este deseo que late entre tantos sevillanos y trianeros. Por una vez siquiera, la Virgen podría desprenderse de todo lo suntuoso de su corona, saya y manto bordados. Porque La Estrella es, a fin de cuentas y cada Domingo de Ramos, el auténtico lujo que se permiten Triana y Sevilla.

Galería de imágenes de Beatriz Galiano.



 

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