Cristo del Buen Fin

Cristo del Buen Fin

La fecha de los trabajos de limpieza y restauración al crucificado del Miércoles Santo, aún está por determinar

Tras la celebración de un cabildo extraordinario por parte de la Hermandad del Buen Fin, al que acudieron 144 hermanos, la corporación dio el estado de conservación en el que se encuentra el Cristo del Buen Fin y si procedía, la aprobación de su restauración.

Se presentó un estudio, elaborado en las instalaciones del IAPH, que fue expuesto a los presentes en el cabildo, además se informó sobre la propuesta de labores de limpieza y restauración en la talla del crucificado. Tras la votación, esta intervención fue aprobada por la mayoría de los hermanos presentes.


Además de este punto, se presentaron las reformas que quieren llevar a cabo en las reglas y en el reglamento interno de la hermandad para adaptarlas a las nuevas normas diocesanas que entraron en vigor el pasado año 2016. Por último, le fue concedida la medalla de oro de la corporación a Sebastián Barrera Domínguez , fundador del Centro de Estimulación Precoz que cumple su XXXV aniversario.

La talla del Cristo del Buen Fin está datada en 1645 bajo la autoría de Sebastián Rodríguez, discípulo de Juan de Mesa y colaborador del taller de Martínez Montañés. Ortega Bru lo restauró en 1979, apreciándose en esos trabajos que el crucificado es de madera maciza, sin ningún clavo en su estructura.