… y acabó la Semana Mayor de nuestra ciudad Mariana llamada Sevilla. Las huellas que nos identifican como cofrades y sevillanos se van borrando como si a lo largo de estos últimos años haya pasado un temporal de olas arrastrando mucho de nuestra identidad

¿Acabó con igual de sombras que luces y por qué está equitatividad ? Pues lo explico desde el punto de vista de un cofrade de calle  :
1-Es como mínimo curioso que los días supuestamente grandes como son el Domingo de Ramos y Madrugada haya tan poco afluencia de público ( cofrades, turistas …). Daba pena ver Hermandades como La Estrella, Los Gitanos, la Macarena, Esperanza de Triana  andar por calles casi solas o con muy poquita afluencia de público.
2- El tan famoso recorrido al revés del Martes Santo: en horarios las Hermandades están muy agradecidas. Maravilloso ver la Bofetá por El Salvador, la Candelaria por los Jardines de Murillo al atardecer, pero se echa de menos ver la Hermandad de la Calzada subiendo por la Cuesta del Bacalao, San Esteban ( Hdad. que se comprimió por Imagen de una forma dantesca ) por La alfalfa … En definitiva faltó la parte del embrujo de todos los días: la tarde noche.
3- Hacia los miembros de seguridad llámense Policía Nacional, Local, Protección Civil …. es digno de elogio. Sin un pero, más bien agradecerle a todos su actuación.  Pero ¿esto será lo normal o lógico todos los años? Nos tendremos que acostumbrar ver tal despliegue para cambiar la sensación de expectación por qué fuera a pasar algo ,por la tranquilidad de tenerlos trabajando por y para nosotros.
En definitiva una Semana Santa en proyecto de mejoras.
Nos debemos de quedar con uno de los mensajes que dio nuestro Pregonero José Ignacio del Rey Tirado :
… cofrades, conquistemos Sevilla.