Unas labores que comenzaron tras la Semana Santa de 2017

Jesús Rosado con los miembros de su taller / Hermandad

El taller astigitano de Jesús Rosado ha finalizado la restauración y pasado a nuevo terciopelo, del manto de la salida de la dolorosa del Martes Santo, a falta del forrado.


Juan Manuel Rodríguez Ojeda realizó esta pieza, con bordados en oro sobre terciopelo azul, en 1923. En 1975, fue intervenida por el taller de Sobrinos de José Caro.

Aparte, estrenarán en la estación de penitencia los respiraderos, la peana del palio y tres figuras secundarias más.


Una vez finalizó el comisionado en la corporación de San Lorenzo, y pensando en el centenario de su refundación que se celebrará en 2019, la hermandad se encuentra inmersa en diferentes labores de conservación y restauración de su patrimonio.

De esta forma, el Señor ante Anás fue restaurado, junto con algunas imágenes secundarias y los ángeles, por Carmen Bahíma. Además, se ha llevado a cabo la segunda fase de los trabajos en el canasto del misterio, realizando nuevas banquetas y un pebetero con carpintería del taller de Enrique Gonzálvez, talla de Francisco Verdugo y dorado, recuperando el color de los motivos frutales y florales, de Enrique Castellanos, así como el llamador del paso.

En el paso de palio se ha intervenido y limpiado tanto la talla de la dolorosa como la de San Juan Evengelista por Bahíma. El siguiente reto de la corporación será el arreglo del techo de palio, obra  también de Rodríguez Ojeda.