Un gran concierto conmemoró ayer, día 9, los cuarenta años que ya se cuentan desde que la Sociedad Filarmónica del Carmen, de Salteras (Sevilla), acompaña a La Macarena en su procesión durante la madrugada del Viernes Santo. Con la Basílica abarrotada de público, con decenas de personas incluso en pie (cuando ya no quedó otra por estar ocupados todos los asientos), la Banda de Nuestra Señora del Carmen interpretó magistralmente gran parte del amplísimo repertorio de las marchas dedicadas a la universal imagen de la Esperanza.

Comenzó con “Esperanza Macarena”, en homenaje y memoria a Pedro Morales, fallecido en 2017. Se escucharon, entre otras, “Como Tú ninguna”, de David Hurtado y “Aniversario macareno”, de José Velázquez. Entre los asistentes fue destacada la presencia, como invitado de hornor, del gran compositor Abel Moreno, de quien se escucharon “Macarena”, también el himno cantado con el poema de Joaquín Caro Romero, y su gran y definitiva obra “La Madrugá”. Fue durante esa marcha cuando sucedieron los momentos más emocionantes del concierto, pues para ambientar los diversos pasajes musicales de la genial composición el templo entero fue apagado, salvo en las numerosas velas del altar de la Virgen, que recordaban cierta disposición a las de su candelería en el palio. Cuando la marcha llegó al punto instrumental en el que Abel Moreno describe la llegada plena de la mañana, la Basílica se encendió entera de golpe, provocando un impacto escénico de gran emoción para el público, que rompió en una ovación inmediata y llena de estruendo.


Aunque con retraso en su comienzo, que estaba previsto para las nueve y media y no pudo cumplirse hasta unos veinte minutos después, la organización del acto estuvo a la altura del estilo exquisito de la Hermandad, situando a los músicos ante la venerada imagen de la Esperanza, distribuyéndose por el presbiterio del altar mayor y la zona delantera ante los bancos.

Desde un atril, y como introducción a las marchas, se fueron narrando los hitos más destacados e inolvidables de estos cuarenta años de acertada vinculación entre La Macarena y el Carmen de Salteras, lo que propició el pretexto idóneo para escuchar  marchas como “Procesión de Semana Santa en Sevilla, de Marquina, recordando ante el palquillo de La Campana una levantá del paso de palio; “Pasan los campanilleros”, de López Farfán, con la que La Macarena entró en Campana rompiendo el veto a esta marcha en carrera oficial; y “Soleá, dame la mano”, de Font de Anta, para rememorar el encuentro histórico que la lluvia propició entre La Macarena y la Esperanza de Triana dentro de la Catedral.

Casi al final del concierto, la Hermandad y la Sociedad Filarmónica se intercambiaron unos regalos con motivo de este 40 aniversario. El representante de la Banda afirmó que el Carmen de Salteras se tenía para sí como la sexta mariquilla de la Virgen (una expresión muy justa, pues en Sevilla se siente su maravillosa música como el sexto temblor del pecho de la Esperanza).

Las rúbricas se pusieron con las marchas “Pasa La Macarena”, de Gámez Laserna, interpretada sin mutilaciones; y “Coronación de La Macarena”, de Pedro Braña.

No cabe duda de que ayer noche, en la Basílica de la Virgen de la Esperanza, y como un adelanto de su salida en la próxima Semana Santa, ante La Macarena del mundo y de Sevilla, empezó a sonar la Gloria.