Se ha comunicado en el informe del diputado mayor de gobierno de la corporación, publicado en el mes de diciembre

Virgen del Socorro / Periodista Cofrade

Darío Candau del Cid, diputado mayor de gobierno de la Hermandad del Amor, ha comunicado a sus hermanos, a través del boletín de la corporación del Domingo de Ramos del mes de diciembre, la intención de entrar una hora antes en la estación de penitencia de 2018.


Candau alega que «entramos muy tarde, dado que vamos detrás de la Amargura, a un paso mucho más lento de lo que deberíamos». Haciendo hincapié en que actualmente están estudiando «todas las posibilidades que están a nuestro alcance, ya que la idea es que la cofradía entrase, al menos, una hora antes.»

Desde que la corporación se encuentra en el cruce de Javier Lasso de la Vega con la calle Trajano, discurre tras el palio de la Virgen de la Amargura hasta su entrada en el Salvador, aproximadamente durante 3 horas.


Respecto a los horarios que hizo la cofradía y la venia, comenta el diputado mayor de gobierno que a «las 21:25 horas -diez minutos después del horario previsto ya que el día llevaba 7 minutos de retraso en Campana– se abren de nuevo las puertas del Salvador para que los nazarenos de negro de nuestra hermandad comenzaran su estación de penitencia. Doce minutos después, a las 21:37 horas, sale el Stmo. Cristo del Amor, y 40 minutos después, a las 21:55 horas, Nuestra Madre del Socorro». En cuanto al retraso acumulado en la jornada «la cruz reitera la venia en Campana con un retraso de 21 minutos acumulados del día subiendo este a 28 cuando pasa la Virgen».

El oficial de junta admite que la salida de la corporación del Domingo de Ramos de la Catedral se ve afectada «por el caminar de la Hermandad de la Amargura, que va delante nuestra hasta la misma Iglesia del Salvador, y ante la imposibilidad de acelerar por este motivo, de nuevo perdimos los 10 minutos que habíamos recuperado en la Plaza de San Francisco, saliendo por la puerta de Palos con 25 minutos de retraso respecto al horario previsto«.

No muy contento con el tiempo de paso del que dispone la cofradía, indica «es del todo insuficiente, si lo comparamos con casi todas las hermandades que hacen estación de penitencia, ya que este año llevamos 1.350 nazarenos por la noche y 1.000 por la mañana».

Destaca el aumento de nazarenos en el cortejo «hay que destacar de nuevo el crecimiento de nazarenos. Quiero indicar antes que, desde el año 2002 hasta este año 2014, el aumento total del número de papeletas de sitio ha sido de 641.»

En cuanto al cortejo de la Borriquita, el cortejo de ‘blanco’ como ellos lo llaman hace varias puntualizaciones en este escrito. «La cantidad de fotógrafos y prensa acreditada en la rampa dificultaban la salida de la cofradía, habrá que corregirlo para el año que viene» ya que además nos encontramos con «una plaza abarrotada de gente y en un momento muy dificultoso para el avanzar de nuestra cruz de guía». Aunque por otro lado, entiende que es «algo difícil de controlar, ya que al salir del Salvador, la cofradía se encuentra en una vía pública y la prensa que desarrolla su trabajo en la calle en Semana Santa trabaja con acreditaciones distribuidas por el Ayuntamiento de Sevilla»

El aforo del templo también preocupa en el seno de la corporación «como ya sabemos el aforo de la iglesia está siendo estudiado y cada vez más recortado por las autoridades, para mí en demasía, pero esto es una opinión personal». Se han repartido 358 papeletas de acceso al templo, «como dije el año pasado, casi una hermandad más».

Hace hincapié en los problemas de organización en los años que la Borriquita se incorpora al cortejo nocturno ya que «este año decidimos también, en este sentido, que las papeletas de acceso al templo no tuvieran validez en caso de que hiciésemos la estación de penitencia los tres pasos juntos, dado los problemas del año anterior. En este punto habrá que tener en cuenta que si se diese la circunstancia de los tres pasos juntos, deberíamos de prohibir también la entrada de carritos de niños a la iglesia, dada la peligrosidad que suponen tanto para las evacuaciones como para el movimiento interno de las personas, poniendo en peligro tanto a mayores como a niños, habrá que darle una vuelta de tuerca al tema».