40 esperas de Cuaresma. Victoria de Sevilla  

Si en San Vicente sus Dolores son sus Penas, en las Cigarreras tus lágrimas son Victoria. No hay otra forma de creerte mejor  ni de esperar lo mejor. En tu llanto guardas un imprevisto desenlace, la más inesperada llegada del consuelo, una misteriosa herida azul de terciopelo, el tacto más suave sobre la señal que deje.

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