40 esperas de Cuaresma. Tiene en su cara Triana

Después de ver sus ojos, los que siempre son como un alumbramiento de horizontes para todos, como si su brillo intenso y moreno gritara “¡tierra!”, y tuviera lugar el mayor desembarco de nuestras esperanzas… Después de ver sus ojos, desciendo por su cara envidiando el amargo reguero de sus lágrimas. Necesito mirarla entera. No hacerlo sería incomprensible, inhumano… y yo no soy inhumana.

Tiene en su cara Triana. Está creada de río y de orilla. Vive donde había de vivir, en una calle que se llama Pureza. Hasta la carne de barro de los viejos alfareros le doró la piel. Y es la cara que tenía que llamarse como se llama: Esperanza de Triana.

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