40 esperas de Cuaresma. Los cipreses creen en Dios

El mundo se está llenando de caídos en esta nueva guerra que combate al enemigo invisible de un virus que encima se corona, como si llevara en su nombre un reino del espanto. Y siento al mirarte que todo se sufrió en tu Calvario para saber pasar los nuestros. Llegó un día a mis manos aquel libro de Gironella sobre otra guerra. Era una trilogía como si fueran tres cruces en un monte con un millón de muertos. Lo recuerdo porque al tenerte ahora delante, Cristo de la Buena Muerte, comprendo que los cipreses creen en Dios. Y yo, en medio de miles de arrancados de golpe de la vida, también creo, también quiero creer, deseo creer, necesito creer como los cipreses.

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