40 esperas de Cuaresma. La gran hora de tus ojos  

El poeta te escribió más bonita cada día, Esperanza de Triana. Y fueron verdad sus versos, ¿quién podría dudarlo? La belleza en Ti tiene eso: que está hecha sin ocaso, sin regreso ni declive. Pero si el poeta, aquel cura mexicano del que me han contado que vino a conocerte, pudiera estar ahora en Sevilla, te hubiera sacado las nuevas rimas para estos días tristes en los que eres no sólo la Esperanza con apellido de tu barrio, sino la Esperanza de todos los hospitales, la Esperanza de todos los enfermos, la Esperanza de todas las ciudades. El poeta hubiera escrito la gran hora de tus ojos siempre mirándonos.

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