Este beneficio neto supone un aumento del 39,6 por ciento respecto al mismo semestre del ejercicio anterior, con un aumento del margen de intereses del 4,2 por ciento (12 millones de euros) y una disminución de los gastos de explotación del tres por ciento (impacto interanual positivo en resultados de 9 millones de euros)

En este período, el Grupo ha destacado la mejora de los niveles de solvencia, que ha situado la ratio CET1 en el 15,3 por ciento, siendo una de las más altas del sector. También ha señalado la disminución de los activos no productivos, con una caída de los riesgos dudosos, en los últimos doce meses, de un 19,6 por ciento, reduciendo la tasa de morosidad hasta el 7,6 por ciento, en tanto que los adjudicados disminuyen un 27,7 por ciento en el mismo período.


Además, Grupo Unicaja Banco ha apuntado el mantenimiento de los altos niveles de cobertura de los activos dudosos (54,9%) y de los activos adjudicados (63,8%), que figuran entre los más elevados del sector. También ha señalado el incremento de las nuevas operaciones de financiación crediticia hasta un importe de 1.804 millones de euros en el semestre (lo que supone un crecimiento del 42% sobre las nuevas operaciones del último semestre de 2017).

Todo esto, según ha advertido, sin afectar al alto nivel de liquidez, con unos activos líquidos disponibles descontables en el Banco Central Europeo (BCE) que representan una cuarta parte del balance total.


Grupo Unicaja ha continuado incrementando los volúmenes de negocio, tanto en términos de saldos de crédito normal como en formalización de operaciones de crédito y en recursos minoristas captados. En este sentido, destaca, por una parte, el crecimiento de los saldos de préstamos normales, excluidas las ATAs (adquisiciones temporales de activos), en un 1,8 por ciento respecto al cierre de 2017 y, por otro, el impulso registrado en la concesión de nuevas operaciones de préstamo, con formalizaciones por importe de 1.804 millones de euros, 534 millones más que en el segundo semestre de 2017.