Los andaluces podrán obtener a partir de este miércoles la medicación que tengan recetada por sus especialistas en oficinas de farmacia de cualquier comunidad autónoma, a excepción de las de la Comunidad de Madrid y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, que aún están ultimando los cambios para formar parte de este proyecto de interoperabilidad impulsado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social

Según informa la Consejería de Salud en un comunicado, del mismo modo, cualquier persona que visite Andalucía, independientemente de su lugar de residencia en España, podrá solicitar en las farmacias andaluzas los fármacos que tenga prescritos con solo presentar su tarjeta sanitaria. La Junta destaca que con todo ello se evitan tareas administrativas para el personal médico y para la población y se mejora la calidad y accesibilidad de los servicios sanitarios públicos.

El objetivo del proyecto de receta electrónica interoperable del Sistema Nacional de Salud (SNS) es que todos los pacientes puedan moverse por el territorio nacional y obtener sus medicamentos prescritos en cualquier farmacia del país, con independencia de en qué comunidad hayan sido recetadas y sin tener que acudir a su médico para que les realice anticipos.


La Junta recuerda que Andalucía fue la primera comunidad en desarrollar la receta electrónica. En concreto, la sanidad pública andaluza cuenta con la receta electrónica desde 2003 y, en la actualidad, el 98% de las recetas que se emiten en la comunidad se realizan con formato electrónico. Gracias a la receta electrónica, los andaluces pueden obtener su tratamiento farmacológico en cualquier punto de la comunidad y, desde este miércoles, podrán también hacerlo en cualquier punto del país.

Entre otras ventajas de la receta electrónica se encuentra que el médico puede programar, en una única consulta, la prescripción de medicamentos para un tiempo prolongado, lo que resulta de especial importancia en tratamientos crónicos, pues evita la carga burocrática y la repetición de consultas, ahorrando molestias al paciente. También limita el almacenamiento de medicación en el domicilio y mejora el conocimiento de la adherencia del paciente al tratamiento.