El consejero de Economía, Hacienda y Administración Pública, Antonio Ramírez de Arellano, ha pedido una “discusión abierta a todos”  sobre un nuevo sistema de financiación autonómica “que supere las deficiencias del actual y que perjudica muy especialmente a Andalucía” y se ha pronunciado en contra de la posibilidad de abordar “cambios puntuales a través de una dinámica bilateral”

Ramírez de Arellano se ha pronunciado de este modo, en declaraciones a Canal Sur Radio , al ser preguntado por el hecho de que el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, descartase este martes en el Senado reformar el sistema de financiación en lo que queda de legislatura y anunciase que negociará mejoras económicas para cada una de las comunidades autónomas hasta la convocatoria de nuevas elecciones generales.

El titular andaluz de Economía ha dejado claro en primer lugar que en esta materia la Junta “no actúa defendiendo su opinión o la del PSOE-A”, sino que representa “un acuerdo de amplio espectro” alcanzado en el Parlamento andaluz con el apoyo de cuatro de los cinco grupos políticos, todos excepto Ciudadanos (Cs), que “reclama fundamentalmente a la mayor brevedad un nuevo sistema de financiación que supere las muchas deficiencias que tiene el actual y que perjudican muy especialmente a Andalucía y que además se haga con vocación de diálogo y de discusión abierta a todos y con espíritu de llegar a un acuerdo”.

“Esta es la posición del Gobierno andaluz y la que va a seguir defendiendo”, ha asegurado Ramírez de Arellano, que ha señalado que la Junta está “a la espera” de que Pedro Sánchez reciba a los presidentes autonómicos en las próximas semanas “y detalle en qué consiste esta propuesta”, si bien ha querido dejar claro que “lo que se está poniendo sobre la mesa de cambios puntuales a través de una dinámica bilateral tampoco lo compartimos”.


En su opinión, “cuando se están planteando cuestiones que van al núcleo de la defensa de la igualdad de oportunidades a través de las competencias que son propias de las comunidades autónomas como la sanidad pública, la educación pública y la dependencia, no puede plantearse de forma bilateral, sino que tiene que estar todo el mundo alrededor de una mesa porque, entre otras cosas, hay que definir de qué estamos hablando cuando hablamos de esa garantía de igualdad de oportunidades”.

“Hay que reconocer que no es una cuestión fácil, pero no creemos que proceda simplemente eliminarlo de la mesa porque es muy difícil. Todas las cosas en política son muy difíciles y el equilibrio necesario requiere lealtad, transparencia y liderazgo”, ha subrayado Ramírez de Arellano, que ha insistido en que en esta materia “no defendemos como Gobierno andaluz nuestra visión particular, ni siquiera la del PSOE-A, sino un acuerdo de mayor calado del Parlamento andaluz con 101 votos y el Gobierno de España debe entender que estamos reclamando que se inicie una negociación seria y comprensible”.