No por esperado aún era una incógnita. Andalucía celebrará el próximo 2 de diciembre sus terceras elecciones anticipadas autonómicas. La presidenta de la Junta, Susana Díaz, reúne por la tarde de este lunes 8 de octubre a su Consejo de Gobierno en una sesión extraordinaria como paso previo para disolver el Parlamento regional y convocar autonómicas.

Después de roto el pacto de gobernación con Ciudadanos, este no es  primer adelanto electoral de la autonomía. Ya en 1996 el presidente de la Junta, Manuel Chaves, decidió convocar los comicios unos dos años antes de que termina la IV Legislatura. Las últimas elecciones se habían producido el 12 de junio de 1994 y Chaves volvió a convocar comicios en marzo de 1996, en coincidencia con las elecciones generales. Como se recordará, Chaves decidió adelantar los comicios debido a que el PSOE-A gobernaba en minoría y en muchas ocasiones no obtenía el apoyo para sacar adelante iniciativas o los presupuestos de la Comunidad de ninguno de los otros grupos con representación en el Parlamento andaluz, el PP de Andalucía e Izquierda Unida, que fueron calificados por los socialistas como “la pinza”.


El segundo adelanto electoral en Andalucía se produjo el 22 marzo de 2015, con Susana Díaz como presidenta de la Junta, que las anticipó prácticamente un año. Los comicios anteriores se habían desarrollado el 25 de marzo de 2012, con lo que las siguientes elecciones habrían tocado en marzo de 2016. Las de marzo de 2015 fueron las primeras elecciones en las que Susana Díaz se presentaba como candidata del PSOE-A a la Presidencia de la Junta.

Susana Díaz tomó posesión como presidenta del Gobierno andaluz el 7 de septiembre de 2013 tras la renuncia de su antecesor en el cargo, José Antonio Griñán, quien tras los comicios del 25 de marzo de 2012 suscribió también un acuerdo de gobierno con Izquierda Unida, que llegó a ostentar varias consejerías, entre ellas las de Turismo y Medio Ambiente. También la vicepresidencia.

Este tercer adelanto electoral para diciembre es sólo por unos meses, ya que las próximas elecciones autonómicas tocaban en marzo de 2019. Desde el propio PSOE-A, se ha venido afirmado que la celebración de los comicios antes de final de año ya prácticamente no se consideraría un adelanto electoral, como sí ocurrió en las dos ocasiones anteriores.

Como se recordará, en esta X Legislatura autonómica el PSOE-A ha mantenido un pacto de investidura con Ciudadanos (Cs), que, tras las elecciones de marzo de 2015 permitió que Susana Díaz fuera investida como presidenta por parte del Pleno del Parlamento, con los votos de ambas formaciones. Ciudadanos daba por roto a principios de septiembre el pacto por los “incumplimientos” del PSOE-A en relación con los puntos relativos a regeneración democrática, donde se incluye eliminación de los aforamientos en la comunidad y reforma de la Ley Electoral de Andalucía. De hecho, llegó a condicionar la negociación de los Presupuestos andaluces de 2019 a que se impulsara ya el proceso para eliminar aforamientos en la comunidad.

El PSOE-A lamentó que Ciudadanos haya decidido “despreciar ahora su contribución a tres años y medio de estabilidad en Andalucía, tres años y medio de entendimientos y de logros, sólo y exclusivamente por la estrategia y el interés nacional de Albert Rivera”.

En realidad lo que todas las fuentes políticas apuntan es que Susana Díaz no quiere que las elecciones regionales coincidan con unas generales de Pedro Sánchez y antes de que se conozca la sentencia de los ERE.