El periodista José María Arenzana desmenuzó ayer en una rueda de prensa celebrada en el Centro Cultural La Revuelta de Sevilla los riesgos y las fragilidades del sistema electoral, como así lo reflejan los diversos incidentes  que se registran durante el desarrollo de cada jornada de elecciones. El motivo era dar a conocer su preocupación por el cumplimiento escrupuloso de todo lo concerniente al escrutinio general que dicta la Ley Orgánica del Régimen Electoral General, además de dar traslado de la petición que el Club de Debate Melchor de Jovellanos ha realizado a todas las Juntas Electorales Provinciales y a la Junta Electoral Central.

Contrario a lo que muchos votantes piensan, los resultados electorales que recibimos la misma noche electoral no son los definitivos. Estos resultados no lo serán hasta que la Junta Electoral realice el escrutinio general al tercer día, art. 103 y siguientes de la Loreg. En dicho artículo se obliga no sólo a cotejar los votos transmitidos electrónicamente con los que figuran en las actas en sobres sellados de los colegios electorales, sino también a realizar un conteo manual de los datos reflejados en dichas actas. Estos sobres, firmados por dentro y por fuera, a modo de lacre, por los que Arenzana denomina “los dioses de la democracia” (o sea, los miembros de cada mesa electoral) son los únicos válidos.


La ley lo establece de manera inequívoca, pero este conteo dejó de hacerse en la mayoría de los casos, según reconoció en 2015 con ocasión de las anteriores elecciones andaluzas la propia Junta Electoral Provincial de Sevilla.

Hasta 4.600 votos de error en el número de votantes y 116 incidencias se encontraron en Sevilla tras la impugnación de VOX en 2015 después de que la Junta Electoral Central ordenase la repetición del escrutinio general conforme a la Ley. La misma Junta Electoral de dicha ciudad reconoció que se trataba de una “práctica inveterada” (sic) de dicha Junta Electoral “al menos desde el año 2000″ y “suponemos que ocurre igual en todas las demás juntas electorales provinciales”, rezaba aquella resolución auto inculpatoria, ante lo cual la Junta Electoral Central ordenó la inmediata repetición del escrutinio en los términos estrictos de la propia Ley.

José María Arenzana no habla de “pucherazos” ni de “fraude”, habla de cumplir las leyes. Habla de la credibilidad de una simple tablet enviando datos por una persona contratada por una empresa, sin legitimidad ni responsabilidad alguna, así como de la opacidad en el procedimiento que se sigue para adscribir y dotar de personal funcionario a las diferentes Juntas Electorales Provinciales.

Se refiere, pues, a los errores que se detectan (cuando el escrutinio se realiza con la exigencia de la propia Ley) en la transcripción de datos por un llamado “agente electoral” o “representante de la Administración” que carece de la condición de funcionario y cuyo proceso de selección no está reglado en normativa alguna.

Habla sin dudar de su presencia en el recuento de votos para dar testimonio de la irregularidad que venían cometiendo al no abrir todos los sobres uno por uno para comprobar la veracidad de los resultados informáticos que recopila y gestiona una empresa contratada por la Administración, que no la Administración misma. ¿Dejadez o interés? Nuestros votos en buenas o malas manos.

Petición:

Ante la próxima celebración de elecciones autonómicas en Andalucía, en aras de la transparencia, de la limpieza democrática y de la salvaguarda de los derechos constitucionales de los ciudadanos, el Club de Debate Melchor de Jovellanos reclama a las autoridades encargadas de su organización, así como a las juntas electorales correspondientes y a la Junta Electoral Central, máximo organismo encargado de velar por su desarrollo conforme a la Ley, lo siguiente:

– Que se otorgue la publicidad necesaria para conocer el nombre de la empresa que se encargará de realizar la gestión de los datos de dicha jornada electoral, así como el precio de dicho contrato.

– Que se hagan públicos los procedimientos que se siguen por parte de la Administración y/o por la empresa correspondiente para seleccionar y contratar a los llamados ‘agentes electorales’ o personal encargado de introducir durante la jornada electoral desde cada colegio los resultados obtenidos de cada mesa electoral en el sistema informático que enseguida se aglutinan en la base de datos.

– Llamamos a todos los presidentes y vocales de mesa, apoderados e interventores de todos los partidos, para que presten la mayor atención, vigilancia y escrupulosidad al rellenar los impresos de las actas, así como en la tarea inmediatamente posterior del proceso que consiste en la introducción de los resultados por un ‘agente electoral’ en la base de datos a través de una tablet a pie de mesa. Todo ello con el único fin de evitar errores indebidos que perjudican a todo el procedimiento y complican aún más a las juntas electorales provinciales la tarea de realizar después el escrutinio general.

– Exigimos el cumplimiento escrupuloso de todo lo concerniente al escrutinio general que, según dispone la Ley Orgánica de Régimen Electoral General, ha de celebrarse tres días después de cada convocatoria electoral en cada circunscripción por cada Junta Electoral Provincial, el cual ha de realizarse, conforme a lo dispuesto en dicha Ley y reiterado en numerosas ocasiones por la Junta Electoral Central, abriendo todos los sobres de cada mesa, recontando, sumando y comprobando las cifras recogidas en dichas actas CON LOS PROPIOS MEDIOS de la Administración y no valiéndose, como ha sucedido en numerosas ocasiones, de los medios facilitados por la empresa misma contratada para la gestión de datos.

– Exigimos, igualmente, conocer el procedimiento interno que sigue la Administración para el nombramiento o adscripción de personal funcionario a cada Junta Electoral Provincial para el apoyo en las tareas que se han de desarrollar, durante un máximo de tres días, durante el llamado “Escrutinio general” previsto en la LOREG, así como conocer los departamentos y Consejerías de procedencia de dichos candidatos seleccionados.

– Reclamamos también la necesaria publicación posterior en el BOJA de los resultados electorales por circunscripciones de todas y cada una de las mesas o, en su defecto, de cada colegio electoral de Andalucía; y no, como se viene haciendo en los últimos años, sólo las cifras del cómputo global y por partidos de cada circunscripción. Todo lo cual, estimamos, contribuye a la transparencia y a la confianza ciudadana, facilitándole a ellos la posibilidad de contrastar a posteriori con detalle toda la información obtenida y no sólo las cifras generales que ha gestionado la empresa contratada al efecto, que son las que se dan a conocer de manera oficial durante la misma noche electoral incluso antes de proceder a la validez que les otorga cada Junta Electoral Provincial en la sesión correspondiente tres días después de las elecciones.