Un día más de moda en la MBFWMadrid comenzaba tempranito. Serían un total de 8 firmas y un esperado evento, pues en esta edición de MBFWMadrid, tanto la pasarela como IFEMA, han querido rendir homenaje al periodista Jesús María Montes-Fernández, coincidiendo así con su 25 aniversario en el mundo de la moda.

El inicio con Malne nos permitía conocer al tipo de mujer para la que diseña. Y para quien sentencia que pisar y hacer crecer la hierba es ser Atilana, lo que viene a ser sentirse poderosa y segura con prendas cuajadas, sobre todo, de volantes en volúmenes estudiados, ocupando espacio en clave glamour.

Continuando este halo elegante y teniendo como preferencia el encaje, Andrés Sardá presentó una colección en la que este tipo de tejido ha dirigido sus diseños, tintados en negro, sobre todo, además del blanco y algún que otro azul junto a los grises, tono éste que queda a medio camino entre unos y otros, viniendo a ser un nuevo negro en lencería.


Como primera colección irresistible, porque hubo muchas ese día, la nueva de The 2nd skin co, donde el minimalismo en raso y seda endulzan la figura que se arma con volantes desmedidos y cinturones, afinando así siluetas. Además, los estampados y lisos se han mezclado en una armonía perfecta o casi perfecta.

Para acabar la primera mitad de la jornada había que tirar de historia musical, la reciente, pues la que fuera pareja de Keith Richards ha sido la musa de Roberto Torretta en esta nueva colección, como ya lo hiciera entonces con muchos otros. Pues esta actriz y modelo, de nombre Anita Pallenberg, lleva influyendo en la moda desde los años 60 y ahora lo hace aquí trayendo así tanto tejidos de caída dulce como con cuerpo. Así da forma a esta nueva colección de líneas lánguidas y rectas, que construyen estilismos con amplitud y comodidad.

En horario de siesta se iniciaba el desfile de Custo Barcelona. Una completa colección de piezas inclasificables, como el propio diseñador califica, en pos de conseguir dar un mensaje de moda avanzada. Mensaje que puede resultar incomprensible para algunos, pues esta nueva colección no te deja indiferente y te atrapa en estas formas que ha conseguido imaginar el diseñador. Y todo ello en consonancia con el glamour y el lujo.

Tras él, la elegancia sobria de Devota & Lomba demostraba en pasarela su maestría con ciertos tonos y elementos textiles, desafiando, a la vez, la candidez con el uso de tonos negros, casi protagonista absoluto, para una colección donde el nude, gris, azul y rojo también tintaban propuestas minimalistas plagadas de detalles.

Para contrastar estilos, llegó la marcialidad de una colección en la que el oversize y los tonos tierra se revelaron con una importante presencia debido a la inspiración de Roberto Verino para sus nuevas prendas. De esta forma, el centenario del fin de la Primera Guerra Mundial y el inicio de una etapa de paz con el fin de la Segunda Guerra Mundial, de la que emerge una nueva silueta femenina, son motivos más que suficientes para las dos décadas hayan guiado estos nuevos diseños otoñales e invernales de la firma.

Tras este desfile, tocaba salir de los muros de IFEMA para ver lo nuevo de María Ke Fisherman, plagado de asimetrías, cortes donde no suelen verse, tejidos fluidos, patronajes enreversados y mucho color, todo para un cóctel de prendas de las que dan que hablar.