La sombra

Por los pasillos le sigue
una sombra pertinaz
oscura como las penas
y ahora que no está en Ferraz,
Ábalos se recondena:
-¡Esta sombra pejiguera!…
Esa sombra, ¿quién será?




Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *