Aizkolari socialista

Koldo es grande, calvo y gordo
y lo quieren esconder
cual si fuera Pulgarcito;
ya nadie lo quiere ver.
El Ávalos se hace el longui
para no reconocer
todo lo que robó Koldo,
con sólo su asesor ser.
Y como buen feminista,
también trincó su mujer.
¡El PSOE haría caja
si Koldos, sale a vender!




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